Creencias populares sobre las rutinas de sueño de los bebés

Toda abuela tiene su receta, al igual que y las revistas. Con tanta información es lógico que se creen mitos en relación al descanso de los bebés.

15/12/20 por Eugenia

El mayor beneficio está en dormir por períodos más extensos, de preferencia durante la noche

Desterrando mitos sobre el descanso del bebé

La maternidad es un mundo de mitos y creencias. Cada quien tiene su conjunto de consejos, sabidurías de abuelas, dimes y diretes de vecinas y hasta algunas ideologías propias, que se piensan aplicables a todos los bebés. Pero debes saber que la gran mayoría de estas nociones no son del todo ciertas, sino que se trata de alguna suerte de mitos urbanos que dictan rutinas de sueño, actitudes, incluso ciclos de aprendizaje no del todo apropiados.

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Mitos sobre el sueño y las rutinas

En las primeras 12 semanas de vida, el recién nacido crea sus propias actitudes en torno a sus necesidades. Cuando aprenden, juegan, conocen su entorno, van regulando su alimentación, sueño y hasta evacuaciones. Uno de los mitos más conocidos es respecto de la necesidad de crear, hasta imponer, una rutina de sueños durante los primeros tres meses de vida.

"Durante los primeros tres meses, permítele a tu bebé la libre demanda en el descanso y en la alimentación."

Lo cierto es que el mayor beneficio está en dormir por períodos más extensos, de preferencia durante la noche, pero será el bebé quien, a esta temprana edad, lo vaya formando. No puedes obligar a un recién nacido a dormir, como tampoco puedes explicarle el por qué de tu decisión. Durante estos primeros tres meses, permítele la libre demanda en el descanso y en la alimentación, para su mejor beneficio.

Dormir toda la noche, un sueño de los papás

Muchas madres dicen que sus bebés no duermen toda la noche, pues se despiertan con cierta regularidad. Dependiendo de su edad, el pequeño abrirá los ojos para pedir comida o un cambio de pañal, es algo bastante natural y, además, ya conseguido lo que buscaba vuelve a quedare dormido plácidamente. Esto se considera una rutina adecuada de descanso.

Recuerda que también los adultos despertamos por las noches, aunque ni siquiera lo recordemos por las mañanas. Si no te solicita, déjalo despertar y volver a conciliar el sueño por su cuenta, sin las preocupaciones de este mito tan conocido.

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"Los bebés reciben los mayores provechos de su descanso cuando duermen a oscuras, en silencio, y en sus camas."

Mitos sobre la comida antes de dormir

Un conocido mito popular dice que, para que el bebé duerma la noche entera, debes alimentarlo con sólidos y en abundancia antes de ir a la cama.

Falso: los bebés tienen aún un sistema digestivo delicado. Cuando comiences con las papillas y sólidos, hazlo durante los horarios diurnos, reservando la leche para la noche. De este modo, el descanso será más reparador, pues su cuerpito no deberá pasar la noche lidiando con la digestión.

Mitos sobre las siestas de los bebés

Al igual que sucede con los adultos, los bebés reciben los mayores provechos de su descanso cuando duermen a oscuras, en silencio, y en sus camas. Dejarlo en una hamaca o un columpio vibratorio puede ayudarle a calmar las ansiedades y entretenerlo, pero no es un sitio apto para un sueño reparador.

Otro mito conocido dice que si privas a tu bebé de las siestas, dormirá mejor por la noche. Nuevamente, recuerda que el bebé necesita el sueño para fijar conceptos, complementar su desarrollo y reunir sus energías para seguir con su aprendizaje. Nunca prives a un bebé de sus siestecitas, sino que debes asegurarte de que las tome en un sitio adecuado, con una temperatura ideal, y por cortos períodos de tiempo.

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Cómo enseñarle a dormir al bebé

Durante los primeros tres meses de vida de nuestros pequeños hijos, es normal que duerman con horarios irregulares. Sólo algunos padres muy afortunados tienen bebés que antes de las doce semanas ya se han acostumbrado a un horario de sueño.

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