Reflexiones sobre la educación de los niños por medio de golpes y maltratos

¿Con los golpes se educa? Quizás pueda ser a veces un recurso para llamar la atención del niño, pero, ¿es necesario?

La educación a través de la violencia

Reflexiones sobre la educación de los niños por medio de golpes y maltratos
Al ser maltratado, tus hijos incorporan miedo, humillación y sobre todo, el aprendizaje de la violencia.

Educación de los niños

Hace un tiempo, una fundación francesa puso en el aire un spot publicitario en el marco de una campaña nacional de prevención de la violencia como recurso en la educación de los niños.

En el corto, puede verse a una abuela  preparando algo en la cocina, y su nieta, mientas hace la tarea, derrama sin intención el vaso de zumo sobre el mantel blanco. La madre le propina un sonoro cachetazo. La abuela queda perpleja, se aproxima a la hija y la abraza pidiéndole perdón, con el rostro demudado por el horror de la escena.

El spot termina con la leyendae: "Los padres que golpean a sus hijos han sido, muchas veces, niños golpeados. Eduquemos sin violencia".

El día 30 de abril se celebra el Día Internacional contra la Violencia Educativa, aunque parece que son muy pocos los países que tienen esa fecha en su agenda.

¿Haz pensado seriamente sobre los riesgos que ocasiona y la utilidad que reporta golpear a un niño?

¿Piensas que un niño aprende a los golpes? ¿Piensas que no hay dolor en el niño que recibe una nalgada, un cachetazo, un golpe en la mano, un coscorrón en la cabeza, una tirada de orejas?

Si piensas que casi el 87% de los padres en occidente (no hay datos de otras regiones del mundo, lo que no quiere decir que no se practique) han declarado haber recurrido o recurrir al maltrato físico, parece que esta modalidad se ha convertido en costumbre y que está muy lejos de ser extirpada en nuestra sociedad.

¿Podemos militar contra la violencia de género si somos mamás golpeadoras? No hay pequeño tirón de orejas educativo, hay violencia física contra un ser demunido, en inferioridad de condiciones, incapaz de defenderse.

Al ser maltratado, tu hijo incorpora miedo, humillación y sobre todo, el aprendizaje de la violencia.

Cuando golpeas a tu hijo o permites que el padre lo haga, estás haciendo todo menos educar. Atrás de cada hombre golpeador hay un niño golpeado, atrás de cada mujer golpeada hubo una niña maltratada. Es hora de que tomemos conciencia.

'