Sociedad
Cómo actuar con los niños que no quieren comer

¿Qué hacer cuando los niños no quieren comer?

A cierta edad, los niños comienzan su resistencia a la comida. ¿Qué hacer para motivarlos a comer?

24/11/19 por Eugenia

Si hay un problema recurrente con los niños en familias de todo el mundo, es a la hora de las comidas

Métodos para hacer que el niño coma

Si hay un problema recurrente en familias de todo el mundo, es en la hora de las comidas. Entre los 4 y los 8 años los niños se prestan con una actitud algo rebelde: prefieren los dulces, comen con mañas y rezongos, nada parece gustarles salvo la comida chatarra… e incluso con pizzas y hot dogs parecen tener algún inconveniente al momento de sentarse a la mesa.

Pero no desesperes. Miles de mamás del mundo entero tienen sus pequeños trucos para hacer que el momento de comer sea sin inconvenientes, y hemos reunido algunos de los más exitosos en esta nota. Léelos e inspírate en ellos, para crear tu propio manual de supervivencia a la hora del almuerzo y la cena.

Sin comida, no hay postre

Sé firme en las cosas que le digas a tus niños. Si les dices que quien no se termina toda la comida no tendrá postre, deberás cumplirlo así se te rompa el corazón por hacerlo. Con sólo dos o tres veces que tu hijo se quede sin su postre por no haber terminado toda su comida, comprenderá que esto es lo que debe hacer.

"Entre los 4 y los 8 años los niños se prestan con una actitud algo rebelde con la comida: prefieren los dulces o comen con mañas y rezongos."

Por otro lado, sé realista con lo que les pides. Los niños comen mucho menos que los adultos, al menos en lo que respecta al tamaño de las porciones. Cuando le sirvas la comida no llenes el plato. Incluso sirve la mitad de lo que te servirías en tu plato. Verás que es poco, pero esto no sólo aumentará las chances de que deje la vajilla limpia, sino que también motivará al niño a pedir un segundo plato, haciendo así la oportunidad perfecta para que lo felicites, le demuestres enorme satisfacción y hasta le prometas el merecido premio con “postre doble para quien coma dos platos de comida”, o el truco que creas más conveniente.

Nada de regaños a la hora de comer

No regañes, grites ni menos te exasperes cuando tu niño no quiera comer. Si toma una actitud rebelde, o si hubiera comido golosinas u otros alimentos antes de la hora de sentarse a cenar, entonces que no coma, pero pídele (exígele, de buenas maneras) que de todos modos se siente en la mesa familiar. No lo dejes ir a jugar ni ver la TV: la cena y el almuerzo son momentos familiares. Si definitivamente no quiere comer igual deberá quedarse allí sentado. Sírvele una minúscula porción, para ver si se motiva a comerla. A menudo lo hará sólo por aburrimiento, y esta es la oportunidad perfecta para que consuma sus vegetales o hasta podrás servirle una porción de fruta fresca.

Algo similar ocurre con la comida que no le guste. Si algo le da desconfianza, si en verdad no aprecia su sabor, no le obligues a que la coma. Hay miles de maneras de ocultar alimentos saludables dentro de otros platillos que sí le gusten. Intenta hacer puré de patatas con coliflor hervida y picada dentro, o ensaladas con variedad de vegetales y frutas, y también coloca vegetales frescos dentro de su hamburguesa. Así comerá todos sus nutrientes, pero sin sentirse obligado ni hacer de la hora de comer un enfrentamiento constante.

"Sé realista con lo que les pides. Los niños comen mucho menos que los adultos, al menos en lo que respecta al tamaño de las porciones."

Recuerda que los niños aprenden de los adultos. Si tú misma (o tu pareja, o tus demás hijos) hacen regaños, descartan comidas sin siquiera probarlas y comen botanas entre horas, entonces no estarán dando un buen ejemplo a tus pequeños. En cambio, sé tú misma quien demuestre que la hora de comer es un momento agradable para dialogar y divertirse en familia, manteniendo buenos horarios y buen humor a todo momento. 

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