Cómo Tener Fortaleza Emocional

¿Te gustaría ser más fuerte emocionalmente para evitar que las cosas que salen mal te afecten?. Entonces lee esta nota y aplica los consejos que aprenderás en ella.

Mujer con pose firme y fuerte a nivel emocional

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Aprende ideas simples para desarrollar tu fortaleza emocional, y disfruta de un nuevo nivel de autoconfianza.

¿Qué es la Fortaleza Emocional?

Aunque probablemente ya hayas escuchado hablar (y mucho) sobre la inteligencia emocional, poco suele debatirse sobre la importancia de la fortaleza. Peor aún: por desconocimiento, a menudo se la asocia con la ecuanimidad, esa característica de las personas que no lloran ni expresan emociones, y que las controlan con firmeza férrea.

La fortaleza emocional no es eso, pero se puede aprender a desarrollar. Se describe como la capacidad de experimentar las emociones que surgen naturalmente en nosotros, aceptándolas por lo que son en verdad, lo que dista mucho del concepto popular de la negación o del ocultamiento.

Una persona fuerte emocionalmente es aquella que reconoce su pena y aplica los mecanismos para lidiar con ella, así como reconoce las alegrías y ríe a rienda suelta, comprendiendo que las emociones son una presencia constante en nuestras vidas.  Esto nos ayuda a manejar los niveles de estrés, y nos hace actuar de manera más eficiente ante el temor o el peligro. Nos permite escuchar a nuestra intuición y a utilizar nuestra mente de una manera eficaz.

7 claves para ser fuerte a nivel emocional

No necesitas trucos psicológicos ni nada por el estilo. Las siguientes técnicas pueden ser muy útiles para potenciar y desarrollar tu fortaleza:

Silueta de hombre feliz, demostrando fortaleza emocional

Ten presente estas claves para ser fuerte a nivel emocional. Puedes incorporarlas en casi cualquier situación.

1. Aceptar los desafíos. Cuando sea que tropieces en tu camino, interpreta esa emoción, exprésala, libérala saludablemente, y déjala ir. Quédate sólo con la enseñanza, y recuerda que el pasado es imposible de modificar. Cada pesar, cada herida, cada alegría y sensación son enseñanzas, y no más que eso. Sólo levántate, sacúdete el polvo, y sigue adelante en tu camino.

2. Comprender los límites. Tienes el control de lo que sucede en tu interior y en un marco muy estrecho del mundo exterior, pero ciertamente no puedes controlar todo lo que pasa a tu alrededor, incluyendo a las demás personas y sus expresiones. Una vez que lo entiendas dejarás de lado las culpas que te impiden ser fuerte, y vivirás responsabilizándote sólo de tus emociones, y no de lo que queda fuera de tu alcance.

3. Elegir a tus maestros. En casi cualquier ámbito de nuestras vidas podemos beneficiarnos de mentores y maestros. En la escuela, de los profesores; en el trabajo, de un jefe o un experto en la materia; en el gimnasio, del instructor o del campeón en esa actividad. Comprende que hay dos grandes maestros que saben priorizar las emociones, escuchar a su interior, y expresarse saludablemente: los niños y los animales. Obsérvalos, analízalos, ¡y aprende de ellos!

4. Escuchar a los demás. Presta atención a lo que los demás te digan sobre sus vidas. No siempre te pedirán consejos, a veces sólo necesitan hablar, dejar salir las emociones, al igual que lo harías tú (y deberías). Conviértete en esa persona que sabe escuchar, que comprende y que respeta incluso cuando no comparta, no piense igual, o cuando tengas miles de cosas por decir al respecto. Esto es un doble beneficio: te proyectará al mundo como alguien emocionalmente fuerte, convenciendo lentamente a tu mente de que lo eres, y también te hará apreciar la realidad de los demás.

5. Escucharte. En cada situación, toma un breve momento para escuchar esa pequeña voz que tienes en tu interior y que te dice cómo te sientes. Esto puede llevarte algún tiempo de práctica, y será mucho más fácil cuando acompañes la técnica con algo de meditación o, al menos, dejando libres algunos minutos al finalizar la jornada para analizar cómo te has sentido luego de cada escenario en el que te has desarrollado.

6. No quedarte sólo con lo que ves. Las comparaciones son nefastas para la fortaleza emocional, y también son completamente inútiles. Mucho más en estos tiempos, en los que las redes sociales nos bombardean constantemente con imágenes y comentarios de la “genial” vida de los demás. Pero ten en cuenta que no debes creer ciegamente en todo lo que ves: las personas no publican sus pesares, dudas o infelicidades, y de hecho muchos estudios afirman que, cuanto menos feliz es una persona activa en las redes, mayores son sus chances de publicar contenidos que oculten su realidad. No te quedes con lo que ves en la pantalla y recuerda ese viejo refrán popular: “a menudo la procesión va por dentro”.

7. Reaccionar. Una vez reconocidas las emociones necesitas expresarlas de una manera saludable, para quitarlas de tu interior (por decirlo de algún modo). Imagina esto: en toda casa se producen residuos, que debes llevar fuera regularmente para que el recolector se los lleve. En cambio, dejas que se acumulen en cada ambiente de tu hogar, llegará un punto de verdadero desastre. Algo similar ocurre con las emociones: suceden naturalmente, y negarlas o no expresarlas es como guardar tus residuos domésticos puertas adentro. Si algo te da gracia, ríe; si algo te da pena, llora; siempre que lo hagas de un modo adecuado y respetuoso, contigo y con los demás, es muy importante que liberes la presión que las emociones acumuladas ejercen en tu interior.

Con estos consejos podrás adquirir mejor fortaleza a nivel emocional, comprendiendo mejor el desarrollo de las emociones y dándoles la atención que merecen.

Escrito por: Eugenia