Cómo calmar el dolor de espalda

Cómo calmar el dolor de espalda

Cómo calmar el dolor de espalda

Si eres del 80% de la población mundial que reconoce sufrir dolor de espalda recurrente, te recomendamos estos sabios consejos que incluyen remedios caseros y actividades de relajación.

Causas del dolor de espalda

Es una de las molestias más habituales de nuestros tiempos. Tanto, que comienza a ser una de las mayores causas de incapacidad laboral. Hablamos del dolor de espalda, un mal tan habitual como diferente en sus causas, desde la falta de ejercitación y flexibilidad, hasta enfermedades que poca relación aparentan.

El dolor de espalda puede deberse a las más diversas razones, desde algunos tipos de cáncer o enfermedades de los más variadas, hasta la falta de movilidad corporal y ejercitación. Esta es, quizás, la más habitual: tantas horas sentado en el tránsito, en el escritorio de la oficina, en el sofá viendo la TV, sumado a la falta de descanso suficiente y la acumulación de estrés cotidiano, suman una ecuación nefasta para nuestro bienestar.

También ciertas actividades pueden ser causantes de lesiones esporádicas que provoquen dolor de espalda, como malos movimientos, posturas incorrectas, levantar demasiado peso o estirarse en una mala posición. Estas son las más previsibles y fáciles de solucionar: sólo debes actuar siempre a conciencia, hacer la fuerza con tus piernas y no con la espalda, rotar el colchón para que no se deforme debajo de ti, y ser precavido en lugar de arriesgado en las actividades que realices y que puedan dejar su marca en tu parte trasera.

"En el caso de un golpe o una lesión específica, puedes colocar una botella o bolsa de goma con agua caliente, alternándola con bolsas de hielo."

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Remedios caseros para calmar el dolor de espalda

En el caso de un golpe o una lesión específica, puedes colocar una botella o bolsa de goma con agua caliente, alternándola con bolsas de hielo. El calor favorece la circulación sanguínea, mientras que el frío ayuda a reducir la inflamación y el dolor. De hecho, una de las primeras medidas a tomar ante un dolor de espalda fuerte y agudo es tomar una larga ducha caliente, y ver cómo responde la zona al dolor.

Ten en cuenta que si desconoces la causa de tu dolor, aplicar hielo o calor puede ser contraproducente. Para estos casos, lo mejor es usar los ungüentos y lociones populares que encontrarás en la farmacia.

Los masajes también ayudan, pues facilitan la circulación sanguínea y la relajación de los músculos. Túmbate boca abajo en una superficie cómoda aunque firme, y pide que te hagan masajes en suaves movimientos circulares con las palmas de las manos y sin hacer demasiada presión. Coloca sobre tu piel alcohol de romero (ramas de romero maceradas en alcohol medicinal por una semana), o también aceite de hipérico (hojas y flores de hipérico maceradas en aceite para bebés o aceite neutro durante dos a tres semanas).

Además, puedes utilizar un tónico preparado con 2 cucharadas de hojas de salvia hervidas en 1 litro de agua durante 10 minutos. Deja enfriar, filtra y bebe frío a diario.

Un remedio bastante agradable para el dolor de espalda es el de las almohadillas de castañas. Muele en un mortero castañas de indias frescas y viértelas sobre un paño de algodón, suave y limpio, que reciba los aceites liberados. Aplica directamente sobre la zona o hazte suaves masajes con estas almohadillas, todos los días o cuando lo necesites.

"Los masajes también ayudan a aliviar el dolor de espalda, pues facilitan la circulación sanguínea y la relajación de los músculos."