Características y análisis de la panza en el segundo trimestre de embarazo

El tamaño de la panza no dice mucho sobre el estado del bebé, al menos desde fuera. Analicemos con más detalles qué ocurre en el tercer trimestre de embarazo.

La panza en el segundo trimestre de embarazo

Analizando la panza en el segundo mes de embarazo

A partir del segundo trimestre de embarazo (cuarto mes y en adelante) tu pancita comenzará a hacerse notar. Hay cambios en la forma de tu cuerpo: las caderas comienzan a ensancharse, preparándose para el parto; la cintura se ensancha; aparece inflamación en las extremidades y retención de líquidos. Pero detrás de todo eso que asimilamos como “feo” hay algo hermoso: ya puedes ver tu vientre creciendo, evidenciando que adentro tuyo hay una vida que está preparándose para llegar a este mundo.

Características y análisis de la panza en el segundo trimestre de embarazo
A partir del segundo trimestre de embarazo, tu pancita comenzará a hacerse notar.

Cada cuerpo a su tiempo

Las mamás primerizas, especialmente, están ansiosas por ver su pancita crecer. Toda mamá quiere ver ese bultito de amor, pero debes recordar que cada organismo tiene su propio tiempo. Si hacia el quinto mes aún no ves tu pancita ya crecida no te preocupes ni tengas nervios: hay muchos factores que intervienen en este proceso.

El espacio con el que cuente tu bebé dentro de tu cuerpo, la cantidad de líquido amniótico, su tamaño corporal, si ya has estado embarazada antes o no, o la manera en la que tu cuerpo se manifiesta son ingredientes importantes en el crecimiento de tu barriguita. También si tienes algo de sobrepeso (puede que se note menos, pero que esté allí) o si eres de contextura grande. Tranquilízate: cuando esté listo, tu vientre se asomará al mundo. Recuerda que hay pancitas enormes y pancitas pequeñas, y que eso no es indicador alguno sobre el crecimiento y desarrollo de tu bebé.

Cómo se miden las panzas de embarazada

El médico considerará el tamaño de tu vientre recién a partir de la semana 20 en adelante. Para medir la capacidad de tu vientre hará un examen llamado “fondo uterino”, en el que se realiza un examen por imágenes (ecografía) que permitirá medir el espacio de separación que hay entre el hueso púbico y la parte superior de tu útero. Así se puede estimar el tamaño de tu bebé y su crecimiento, además de otros datos de información sobre su desarrollo y tu embarazo.

Recuerda que esta imagen es interna. Vale decir: puede que por fuera tu pancita sea apenas evidente, pero es lo que sucede adentro de tu cuerpo lo que en verdad importa. Confía en tu médico cuando te dice que todo está bien y marchando sobre ruedas, en lugar de preocuparte por la imagen que ves en el espejo.

¿La panza nos da indicios?

Hay muchas corrientes de pensamiento al respecto de la forma, tamaño y “orientación” de la panza en relación a la fecha del parto y al sexo del bebé (“si la panza apunta al piso es varón”, “si es redonda será una niña”, “si se nota la cintura de atrás es mujer”, “si se ve la panza desde atrás es un niño”). Pero estas son sólo creencias, y nada más.

Hay otras cosas que sí podemos saber a partir del examen externo de la pancita de toda futura mamá, por ejemplo:

"Recuerda que hay pancitas enormes y pancitas pequeñas, y que eso no es indicador alguno sobre el crecimiento y desarrollo de tu bebé."

"El médico considerará el tamaño de tu vientre recién a partir de la semana 20 en adelante."

  • El ancho de la pelvis definirá la manera en la que el bebé se encaja para el alumbramiento, lo que hará que la panza se vea en punta o más redondeada, más alta o más baja,
  • El bebé y su posición determinan la forma de la panza: si está con su espalda hacia tu columna, con las piernas al frente, tu vientre se verá más en punta,
  • El peso de tu cuerpo antes del embarazo y los embarazos anteriores (los músculos ya estirados) lograrán formar un vientre más abultado o más sutil, más redondo o más en punta,
  • El tono muscular del abdomen definirá la forma y orientación de la pancita.

Disfruta de tu pancita de embarazada conforme vaya creciendo, confía en el médico y en su criterio, y goza de este estado, que es una de las etapas con más magia en la vida de una mujer.