Amigos imaginarios: una forma de conocer a nuestros hijos

Los amigos imaginarios son comunes en el desarrollo de los pequeños, y también una valiosa herramienta para conocer sus sentimientos

¿Tu hijo tiene amigos imaginarios?

Los amigos imaginarios de los niños

Entre los 2 y los 7 años de edad, es completamente natural que los niños tengan amigos imaginarios, son sus “amigos invisibles”. Muchos dicen que se trata de ánimas que sólo son visibles desde los ojos inocentes y puros de los más pequeños.

Amigos imaginarios: una forma de conocer a nuestros hijos
Entre los 2 y los 7 años de edad, es completamente natural que los niños tengan amigos imaginarios o invisibles

Otros dicen que son sólo un producto de su enorme imaginación, siempre en desarrollo, y hay quienes afirman que se trata de construcciones –imaginarias- que los niños crean para satisfacer sus necesidades personales, incluyendo la comprensión, la compañía y a veces la frustración, es decir, “construyen” a alguien a quien puedan culpar por sus errores o a quien puedan mandar.

Tener un amigo imaginario es muy natural, sea cual fuere la razón de ello. Puede ser una persona, un animal, una suerte de duendecillo o algo bastante poco explicable que hasta variará de forma, tamaño y a veces de nombre. No te asustes si ves a tu niño o hija jugando, hablando o conviviendo con este ser sólo visible a sus ojos. En lugar de ello, aprende cómo convivir con estas compañías tan útiles en el desarrollo de tu pequeño.

El rol de papá y mamá

Papá y mamá, tíos, abuelos, primos y hermanos mayores no se deben burlar del pequeño por tener un amigo imaginario. Tampoco debes negar su existencia, aunque a veces pueda exasperarte un poco tener que poner un plato más en la mesa para este ser invisible. Mantén la calma y dale a tu hijo la credibilidad y la confianza que necesita, es decir, acepta que tiene un amigo imaginario. Pero no pierdas los límites de la realidad: permite que él o ella hable con esta figura, pero no lo hagas tú, pues además de traumático puede ser incluso contraproducente. Ese amigo es sólo para tu niño o tu niña, y si tú le das forma o le “hablas” directamente quitarás esa sensación de seguridad que los amigos imaginarios personales dan a cada quien.

Presta atención a su amiguito

Muy frecuentemente el amigo imaginario llega a la vida de los niños dotado de poderes o cualidades especiales, que se relacionan muy de cerca con las emociones de tus hijos. Frustraciones, angustias, miedos, temores y anhelos se ven reflejados en esta proyección a quien dan forma, nombre, altura y peso. Presta atención a “quién es” y “qué hace” el amiguito de tu pequeño, para saber qué es lo que está sintiendo tu hijo y no te lo está contando de manera directa.

Siempre recomendamos dar a los hijos algo de independencia en un ambiente seguro, como es el del hogar. Pero en esta ocasión, quizás quieras –sutilmente, sin que tu hijo lo note- escuchar un poco de estas charlas que tu niño o niña tiene con su amigo imaginario. Son muy reveladoras en lo que respecta a los problemas, temores y angustias que los pequeños están experimentando, ya sea un compañero de escuela abusivo, la carencia de otros amigos, los maltratos y la poca atención que reciben de los hermanos mayores, o sentimientos en verdad complicados. Tu niño no los está enfrentando directamente, y probablemente sea por una simple razón: no sabe cómo, aún es muy joven y carece de la madurez para analizar la situación, mientras que le sobra corazón para experimentar estas sensaciones.

"Presta atención a 'quién es' y 'qué hace' el amiguito de tu pequeño, para saber qué es lo que está sintiendo tu hijo y no te lo está contando de manera directa."

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"Deja que tu niño tenga a su amigo imaginario libremente, no lo reprimas ni permitas que alguien más lo haga."

Deja que tu niño tenga a su amigo imaginario libremente, no lo reprimas ni permitas que alguien más lo haga. Es una parte importante de la niñez y del desarrollo del ser humano… tanto que, si hablas con otros adultos, quizás hasta aún recuerden a sus propios amigos imaginarios.