Desarrollo y características de los niños a los 18 meses

A los 18 meses el niño deja de ser un bebé. Ya interpreta la realidad y desafía los límites.

Cómo son los niños a los 18 meses

¿Cómo son los niños de 18 meses?

Cada niño se desarrolla según su tiempo de maduración, pero es prudente conocer cuáles son las habilidades que la mayoría de los niños adquieren a determinada edad, para saber si el bebé está desarrollándose dentro de lo esperado. Claro que ante cualquier duda hay que consultar con el médico.

Desarrollo y características de los niños a los 18 meses
A los 18 meses el niño continúa forjando su carácter, que empezó a manifestarse cuando cumplió el año

A los 18 meses ya no es tanto un bebé sino un niño inquieto, curioso, desafiante y lleno de picardía. Lo veremos sonreír antes de hacer algún lío, sabe cuando lo regañan y reacciona con enfado cuando no logra hacer lo que desea. Esto significa que continúa forjando su carácter, que empezó a manifestarse cuando cumplió el año, y sabe muy bien cómo expresar sus deseos, en especial cuando se lo obliga a mantenerse quieto, cosa que no le gusta mucho.

A esta edad seguramente ya camina con destreza y te persigue por donde vayas, dejarlo participar en algunas actividades es parte importante de su integración a la vida cotidiana de la familia; puedes darle un paño para que repase las superficies que tiene a su alcance o pedirle que lleve y traiga objetos.

Qué actividades puede hacer un niño de 18 meses

A esta edad disfrutará pintar con los dedos y los pies, o escuchar las canciones en las que tiene que moverse haciendo mímica. Pero la parte más notoria de su desarrollo es la capacidad para interpretar la realidad, utilizará herramientas para alcanzar objetos y sabrá buscar si algo está escondido.

También reconoce y relaciona varios objetos, personas (en especial a sus familiares) y animales en fotografías, y puede imitar los sonidos que los caracterizan o decir sus nombres, disfruta de mirar libros y revistas y puede pasar algunas páginas sin esfuerzo.

Lo más complejo de esta etapa es la necesidad de límites que imponen a cada instante, si bien interpretan que al hacer determinadas cosas los regañan, es probable que lo vuelva a hacer, incluso mirándote a los ojos y esbozando una sonrisa, pero esto no es más que un proceso natural de su desarrollo; dile “no” cuantas veces sea necesario, incluso impídele el paso o aléjalo si hay peligro, pero ármate de paciencia.

"A los 18 meses ya no es tanto un bebé sino un niño inquieto, curioso, desafiante y lleno de picardía."

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"A esta edad la parte más notoria de su desarrollo es la capacidad para interpretar la realidad."