Cuáles son los síntomas del Dengue clásico y Dengue Hemorrágico

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Conozcamos los síntomas, y cuando se contrae el peligroso Dengue Hemorrágico y el Dengue clásico, para actuar a tiempo.

Síntomas del Dengue Clásico y Dengue Hemorrágico

El Dengue se trata de una enfermedad infecciosa, cuyo agente causal es un virus transmitido por el mosquito AEDES AEGYPTI.

La primera vez que se contrae Dengue, de cualquiera de los 4 serotipos del virus, es Dengue clásico. Una vez que se tuvo Dengue clásico se queda expuesto para el resto de la vida a contraer el Dengue hemorrágico.
Si nuevamente es picado por el mosquito portador de alguno de los otros tres serotipos, o sea, con un serotipo diferente a la primera vez, se contrae el Dengue hemorrágico, que resulta mortal en la mayoría de los casos.

Síntomas del Dengue clásico y Dengue Hemorrágico

© Depositphotos.com/tashatuvango

Conozcamos los síntomas, y cuando se contrae el peligroso Dengue Hemorrágico y el Dengue clásico, para actuar a tiempo.

Síntomas del dengue clásico

Estos síntomas se empiezan a presentar entre los 5 y 8 días después de la picadura y pueden durar de 3 a 7 días.

El inicio del cuadro es brusco, con aumento rápido de la temperatura y escalofríos, cefalea muy fuerte, dolor detrás de los ojos, dolores musculares generalizados y en la región lumbar. Luego aparecen manchas en la piel, comenzando en el tronco, extendiéndose hacia la cara, las manos, antebrazos y pies, pudiendo confundirse en el primer momento con el sarampión.

Algunos enfermos presentan:
  • Salpullido en tronco, brazos y piernas.
  • Sangrado de encías.
  • Con frecuencia hay vómito y diarrea.

"Después de sufrir un Dengue Clásico se deben extremar las medidas para evitar las consecuencias del Dengue Hemorrágico."

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Lamentablemente algunas personas presentan síntomas tan leves que no saben que ya sufrieron Dengue clásico, quedando expuestos al Dengue hemorrágico.

Síntomas del dengue hemorrágico (potencialmente mortal).

  • Fiebre repentina alta, que puede durar de 2 a 7 días.
  • Sangrado en diferentes partes del cuerpo del cuerpo.
  • Dificultad en la respiración.
  • Vómito.
  • Alteraciones de la presión.
  • Falta de apetito.
  • Palidez, sudoración y sueño.