Consejos para educar y controlar a niños que muerden

Suele ocurrir en los más pequeños y las causas pueden ser muchas. Si tu niño tiene la costumbre de morder, presta atención a estos consejos.

Cómo controlar a los niños que muerden

¿Qué hacer con los niños que muerden?

Por lo general, entre el primero y el tercer año de edad, los niños se defienden o reaccionan ante sus pares o hermanos mordiendo. Es menos común que lo hagan con sus mayores, pero también puede suceder.

Las causas de esta conducta pueden ser muchas: ansiedad, disciplina excesiva, necesidad de atención… será importante considerar cómo es el entorno del niño para ver qué sucede y si encontramos la posible causa de que intente morder o muerda a sus compañeros.

Consejos para educar y controlar a niños que muerden
Las causas por las que un niño muerde pueden ser muchas: ansiedad, disciplina excesiva, necesidad de atención, entre otras.

Cómo controlar a los niños que muerden

Más allá de la causa, no está bien apañar al niño y permitirle que muerda, pero tampoco está bien regañarlo con violencia o agresividad. Para controlar a los niños que muerden algunas acciones efectivas son:

  • Cuando lo haga, decirle que eso no se hace, y que sus compañeros o hermanos no le hablen o jueguen con él durante 5 minutos. Aprenderá que la consecuencia de morder no es agradable.
  • No le hagas lo mismo, generalmente esta actitud nunca funciona. En el caso de los niños que muerden puede incluso volverlos más agresivos.
  • Si tiene 3 años o más, podrás decirle con pocas palabras que entienda porque no es correcto, puedes decir “No, eso duele” o “No, es muy feo morder”, pero si es más pequeño alcanzará con “No, eso no se hace”
  • Usa un tono firme y desaprobatorio, pero no violento. Mantenerse tranquilo es fundamental para que no se asuste.

Consulta con un profesional

Si luego de estas tácticas el niño continúa mordiendo, puede estar sucediendo algo en su organismo o su psicología, será bueno consultar con el pediatra y que lo observe el gabinete pedagógico del jardín de infantes. Ellos podrán evaluar de un modo distinto su conducta.

"No está bien apañar al niño y permitirle que muerda, pero tampoco está bien regañarlo con violencia o agresividad."

Seguramente preguntarán si hay cambios en casa o en la familia, si alguien en la familia juega de forma agresiva o es agresivo, es decir, tratarán de reconocer cómo es el entorno del niño. Es importante que respondas con sinceridad a estas preguntas, ya que es la única forma de ayudar al niño si algo le está pasando.

"Usa un tono firme y desaprobatorio, pero no violento. Mantenerse tranquilo es fundamental para que no se asuste."