Consejos y datos útiles que debes conocer antes de darle el primer baño a tu bebé

El primer baño del bebé es toda una experiencia. Aquí, algunos consejos para que sea placentera tanto para el niño como los padres.

El primer baño del bebé

El lugar apropiado para el primer baño del bebé

Aunque no parezca, son unas cuantas las cosas que tenemos que tener en cuenta antes de bañar al bebé por primera vez.

El médico nos dirá si es recomendable o no esperar a que se caiga el resto del cordón umbilical antes de darle el primer baño, y cómo asearlo en caso de que se ensucie mucho en esa zona. Pero cuando el resto del cordón se ha caído, puedes comenzar a preparar el cuarto de baño para tu bebé.

Consejos y datos útiles que debes conocer antes de darle el primer baño a tu bebé.
Durante el baño debes tomar a tu bebé con cuidado, protegiendo especialmente su cabeza.

Lo primero es encontrar un lugar seguro y cómodo: el lavabo puede ser cómodo para ti pero peligroso para el bebé porque se puede golpear con los grifos, la bañera del baño puede ser cómoda para el bebé, pero incómoda para ti, por lo que lo mejor es conseguir una bañera especial, de esas que son plegables, ya que tienen la altura exacta para ti y el tamaño perfecto para tu bebé.

Cómo bañar al bebé

Si ya tienes la bañera, ahora debes controlar la temperatura ambiente. Verifica que sea igual al del resto de los ambientes de la casa, o un poco más elevada.

Ten a mano todo lo que necesitas, y nunca dejes solo al bebé cuando lo bañas.

Ahora es tiempo de llenar la bañera, no más de 10 cm de agua tibia (puedes poner tu codo para controlar si está agradable).

Toma al bebé con todo tu brazo, de manera que la cabeza quede apoyada sobre tu antebrazo y codo, sumérgelo en el agua despacio, y con la otra mano utiliza una esponja para bañarlo.

Si es necesario usar jabón, que sea neutro, sin perfume y fácil de enjuagar. El baño no puede prolongarse demasiado, intenta que no se enfríe el agua antes de que termines.

Datos importantes

  • Cuando todavía no han comenzado a comer, no es necesario bañarlo a diario, y en algunas ocasiones hasta puede ser contraproducente porque puedes irritarles la piel o modificar los mecanismos naturales de higiene.
  • Mantén una rutina; báñalo 2 o 3 veces por semana siempre a la misma hora (si lo relaja es mejor hacerlo por la noche, si lo desvela cuando se levanta a la mañana)
  • Si tu bebé es menor de 3 meses, es mejor que no tengas que cambiar el agua durante el baño para evitar cambios de temperatura.
'