¿Por qué disminuye el deseo sexual luego del parto?

Después del parto y con la vida revolucionada con la llegada del bebé, es normal que la actividad sexual disminuya. Analicemos las razones y qué hacer al respecto

La libido luego del parto

El deseo sexual después del parto

Es sólo natural, en especial en mamás primerizas, que haya una drástica reducción del deseo y el interés sexual luego del parto. Tu cuerpo y tu mente están extenuadas, vives constantemente cambios hormonales y aprendes cosas nuevas de tu bebé. Tu cuerpo se nota cansado, desinteresado, con cambios físicos en la zona vaginal que incluso hacen que el sexo se sienta diferente.

¿Por qué baja la libido luego del parto?

Según investigaciones, hasta el 25% de las mujeres reduce o no experimenta relaciones sexuales durante las 8 primeras semanas desde el nacimiento de su bebé, debido exclusivamente a una reducción del interés sexual. Este período puede relacionarse virtualmente a un sinfín de razones, como una mala imagen personal (no nos vemos lindas, y por eso no tenemos interés), también por la incomodidad en el cuerpo que aún no vuelve a acomodarse en su sitio, y, principalmente, en una revolución hormonal que ocurre dentro nuestro.

Luego del alumbramiento, en el puerperio y a lo largo de la lactancia, hay una severa disminución de estrógenos y una reducción notoria en los niveles de testosterona, causados ambos por la liberación de la prolactina, hormona encargada de favorecer la lactancia.

¿Por qué disminuye el deseo sexual luego del parto?
Es normal que haya una drástica reducción del deseo y el interés sexual luego del parto.

"Hasta el 25% de las mujeres reduce o no experimenta relaciones sexuales durante las 8 primeras semanas desde el nacimiento de su bebé."

En cansancio físico influye

No es cosa solo tuya: toda nueva mamá, en especial primeriza, sufre cansancio físico. Aunque ya haya pasado algunas semanas desde el parto, tu cuerpo aun no logra recuperarse del maratónico esfuerzo físico que supone dar a luz. Tus músculos deben volver a adaptarse a tu peso sin el de la panza, y lo cierto es que estás cuidando de un bebé recién nacido: probablemente no estés durmiendo lo suficiente, probablemente no estás alimentándote bien, y probablemente tus hormonas sean un desastre explosivo que te hacen pasar de la risa al llanto con sólo una palabra.

Todo esto te deja algo más que sólo cansada, es la clase de cansancio que no se soluciona con una noche de sueño. Pero no te preocupes: ya pronto tomarás el ritmo a esta nueva vida, y tu cuerpo se acomodará a la nueva agenda que gira en torno a la del bebé.

El cuerpo también lo sufre

Además del útero aún agrandado y la vagina estirada, las paredes vaginales internas también se han adelgazado (ya que tenemos menos estrógenos) y esto provoca menos lubricación vaginal, reduciendo la capacidad de goce y el despertar del deseo sexual. Además, ya sabes que los cambios hormonales influyen en tu estado anímico, y aumentan también tu cansancio físico. Es un verdadero círculo vicioso; pero no te preocupes: con unos días todo volverá a la normalidad por su cuenta.

"Aunque ya haya pasado algunas semanas desde el parto, tu cuerpo aun no logra recuperarse del maratónico esfuerzo físico."

Ese es un dato importante, que debes recordar y que debes dialogar con tu pareja. Durante el puerperio tu cuerpo está volviéndose a organizar, tus hormonas lentamente recuperarán su balance, y tus emociones volverán a establecerse en el equilibrio necesario. Deben tener paciencia, evitar las peleas y, en algún modo, no buscar el lado racional de las conductas, al menos durante algunos días. Pídelo a tu pareja, y pídetelo a ti también: recuérdate ser cauta con tus respuestas, y no dejarte llevar por las emociones negativas.

Si te ves fea al espejo, ¡entonces no te mires allí por algunos días! Si ver una novela te hace llorar a mares y te sientes mal, ¡no la veas por algunas semanas! Procura buscar la felicidad en todo aspecto y volver a sentir tu cuerpo, buscar tu deseo, despertar tu propio interés sexual, volver a enamorarte de ti misma, pues eres la única que ha perdido ese punto de vista durante esta etapa tan maravillosa de la vida.

Ten paciencia, amor y respeto por ti y por los demás: todo volverá a la normalidad, ahora mucho mejor y con un hermoso bebé para compartir juntos… cuando no estén compartiendo otras cosas a solas.