Cómo hacer miel de uvas

La miel de uvas es un dulce muy sabroso que puedes hacer de forma artesanal y sencilla. Te explicamos los pasos en esta nota.

Cómo hacer miel de uvas

Cómo hacer miel de uvas

Receta de miel de uvas

La miel de uvas es una delicia cristalina que puedes untar en un sabroso pan, o utilizar para reemplazar al azúcar en tus preparaciones. Su sabor gentil y delicado es ideal para aderezar ensaladas en vinagretas agridulces, y por estar elaborada a partir de frutas, es también apta para el consumo por parte de niños y de quienes sufren de alergias.

Ingredientes para hacer miel de uvas

Para preparar una buena cantidad de miel de uvas necesitas un kilogramo de azúcar rubio y un kilogramo de uvas en granos. Elige uvas sabrosas, de la variedad que prefieras, dependiendo del dulzor que quieras dar a la miel.

A partir de estos ingredientes de base, puedes completar la receta a tu gusto, agregando detalles aromáticos, sabores o también algunos anexos para hacer más vistosos tus frascos, como pétalos de rosas bien lavados y congelados previamente, flores comestibles (como las de lavanda), o incluso algunos granos de uva sin piel ni semillas.

Cómo hacer miel de uvas
Cómo hacer miel de uvas

"Elige uvas sabrosas, de la variedad que prefieras, dependiendo del dulzor que quieras dar a la miel."

En cuanto a los elementos, necesitas una olla de preferencia antiadherente, un tamiz o colador resistente, cuchara de madera, alcohol medicinal y frascos con tapa hermética, esterilizados y secos.

Preparación de la miel de uvas

Comienza por desgranar la uva y exprimirla, usando tus manos primero y luego haciéndola pasar por el colador o tamiz, conservando el jugo solamente. Descarta la piel y las semillas, si las tuviera, vertiendo el líquido directamente dentro de la olla de cocción. A este líquido resultante (si lo quieres más liviano añade un poco de agua), agrégale el azúcar de un solo golpe, deja asentar por diez minutos, y luego revuelve con la cuchara de madera para que se integre y comience a disolverse.

Lleva al fuego medio-bajo y sigue revolviendo para que el azúcar se disuelva bien. Cuando ya no notes los cristales de azúcar en el líquido, sube el fuego apenas para que ebullicione. Este calor derretirá y comenzará a caramelizar la mezcla, formando un almíbar espeso que es el que le dará la textura untuosa a esta miel de uvas.

"Para conservar, vierte la miel de uvas caliente en un frasco esterilizado, rocía la tapa con alcohol medicinal por dentro, escurre y cierra."

La cocción dependerá de la cantidad de líquido y de la temperatura general. Una vez que haya hervido por diez minutos (con burbujas en la superficie), apaga el fuego y deja enfriar la preparación, para corroborar su textura. Si prefieres más untuosidad, vuelve al calor de la llama por otros cinco minutos, y luego deja enfriar, repitiendo este procedimiento cuantas veces fuera necesario hasta lograr la consistencia deseada.

Cuando esté listo, agrega los detalles que prefieras y envasa.

Cómo envasar y conservar la miel de uvas

Para conservar, vierte la miel de uvas caliente en un frasco esterilizado, rocía la tapa con alcohol medicinal por dentro, escurre el excedente y cierra el frasco, volteándolo inmediatamente para que el calor de la miel selle la tapa. Puedes pasteurizar hirviendo los frascos en agua abundante, y dejar enfriar para luego conservar en la nevera.