Consejos para dialogar con tu hijo varón

Los varones tienen una forma de comunicarse distinta a las niñas. Veamos cómo lograr un dialogo y entendimiento con tu pequeño

¿Cómo hablar con mi hijo?

Consejos para hablar con tu hijo varón

A menudo, dialogar con nuestras niñas pareciera ser cosa fácil. Las damitas son claras, abiertas, sensibles y no temen en decir cómo se sienten. En cambio, y en completo reflejo de la cultura generacional en la que vivimos, los varones pequeños tienen muchas dificultades para expresar miedo, angustia u otros sentimientos. ¿Cómo puedes hablar con tu hijo para comprenderlo y conocerlo cada día mejor?

Consejos para dialogar con tu hijo varón
Los varones pequeños suelen tener dificultades para expresar miedo, angustia u otros sentimientos

Tu hijo, único e individual

Lo primero es comprender su diálogo personal, antes que imponerle el nuestro. Cada persona (niño, niña, adultos, que fuera) tiene su propia comunicación, su manera de expresarse, sus acciones que dicen cómo está sin que lo necesite hacer con palabras. Hay quienes abrazan y quienes rechazan los abrazos, hay quienes usan sus manos, quienes acompañan todo con enormes gestos faciales, quienes usan más el cuerpo y, en el caso de los niños, hay muchísimas conductas que puedes analizar.

Por ejemplo, presta atención a los juegos que elige jugar cuando esté solo o con otros niños. Cuál es el papel que toma en los juegos de roles, cuál es el lenguaje (verbal y corporal) que utiliza. ¿Es el “vengador”? ¿Es el justiciero? ¿Apresa a los “malvados”? ¿Dice frases que sean llamativas, que denoten actitudes que no han estado presentes en el juego? ¿Suele quedarse al margen? Todas estas conductas (y muchísimas más) pueden darte a entender qué temas le interesa, cuáles le preocupan, o si está atravesando alguna situación emocionalmente importante en su vida.

No cumplas estereotipos

Es absurdo enseñar a los niños que “los hombres no lloran”, frase tan popularizada en nuestra cultura. Los niños, los hombres, las mujeres, todos lloramos, sentimos y debemos sentirnos libres de expresarnos abiertamente. Debes asegurarte de enseñarle a tu hijo varón que está bien expresar sus emociones, refugiarse si tiene miedo, llorar y reír por igual.

Evita también los regaños innecesarios, las amenazas, u obligarlo a hacerlo. Igual que a las niñas, deja que tu niño encuentre su propia manera de expresarse. No lo impulses a demostrar sentimientos si no es lo que quiere, pero sí asegúrate de hacerle saber que no hay problema alguno en que lo haga, cuando se sienta listo para ello.

Educa también a los adultos. Si tú le explicas que está bien demostrar sus emociones, llorar y tener miedo, pero después papá, los tíos, abuelos u otros le dicen que “sólo las niñas lloran”, tu hijo estará siendo expuesto a nociones totalmente contrapuestas. Pide a los adultos que no digan frases semejantes, y pacten con el papá o con los demás la mejor manera de enseñar a tu niño a expresar sus sentimientos de una manera productiva, comprendiendo la situación en lugar de dejándose derrotar por ella.

Comunicación clara y directa con tu niño

Con los niños hay que tener una comunicación mucho más puntual y específica, pues ellos así lo son. En lugar de “ordena tus cosas”, dile claramente “guarda tus juguetes en el cajón"; en lugar de “pórtate bien” dile exactamente qué es lo que está haciendo y que no debe hacer, como “no juegues con la comida” o “levanta tus juguetes del suelo”.

Al hacerlo, míralo a los ojos. No de un modo amenazante, sino dándole a entender que la comunicación es exclusiva entre él y tú. Pídele que te mire también a tus ojos si no responde a lo que le dices (si sigue jugando con la comida, y tal), y usa un tono de voz amable y calmado, repitiendo una vez más si no te hubiera prestado la suficiente atención.  Finalmente, asegúrate de cumplir con lo que prometes (razón de más para no hacer amenazas vanas). Si le pides por segunda vez que no haga una cierta conducta, no lo amenaces con castigos absurdos, pues los varones no responderán bien a ellos. En cambio, explícale que le darás una oportunidad de corregirse, o dile claramente cuáles serán las consecuencias. Y después, claro, cumple con lo dicho si la situación deriva en ello.

"No lo impulses a demostrar sentimientos si no es lo que quiere, pero sí asegúrate de hacerle saber que no hay problema alguno en que lo haga."

"Igual que a las niñas, deja que tu niño encuentre su propia manera de expresarse."