Libérate de la envidia… te hace mal!

¿Te mueres de celos cuando tus amigas te cuentan sus buenas noticias? Que logres sentirte mejor contigo misma, es la clave para dejar de sentir envidia por los demás. Te enseñamos cómo lograrlo.

Libérate de la envidia… te hace mal!

¿Por qué sentimos envidia?

By Lambeth Hochwald for Life & Beauty Weekly

Tu amiga adelgaza 15 libras y está hecha una diosa... y en secreto te sientes resentida porque logró algo que a ti te cuesta. Tu compañero de trabajo recibió un asenso… y te da rabia porque piensas que lo merecías más tú. Si alguna de estas son cosas que te pasan a ti, es hora de que aprendas a superar tu envidia, y busques la manera de sentirte bien contigo misma.

“Podríamos pasar toda una vida investigando por qué hay algunas personas que son más propensas a envidiar que las demás”, dice el Dr. Carl G. Hindy, un psicólogo clínico y consejero matrimonial de Nashua, NH. “La infancia y las primeras experiencias de la familia pueden influir en estos sentimientos. Las experiencias recientes, las heridas pasadas y las pérdidas, también juegan un papel importante en la capacidad de poder sentirse feliz por los demás”.

Consejos para liberarse de la envidia

Te damos estos consejos de los expertos para poder dominar esos amargos sentimientos:

1: Reorienta tus pensamientos
Ponerse contento por los éxitos de los demás, es una de esas cosas que no parecen complicadas, pero muchas veces, en la práctica, cuesta trabajo lograr. Si estás luchando contra este tipo de sentimientos, debes parar y pensar: ¿por qué no puedo saltar de alegría cuando una amiga comparte sus buenas noticias?

“Esto te ayuda a dar un paso atrás y examinar con más cuidado, más objetivamente lo que estás pensando”, comenta Hindy. Es posible que sólo hayas tenido un mal día, y que tu malhumor no tenga nada que ver con el logro de tu amiga.

2: Debes mantener la perspectiva
Si un compañero de trabajo recibe un asenso o una promoción, eso no significa una derrota para ti. “Una promoción es, exactamente, eso: un aumento de sueldo y una nueva posición laboral; eso no significa que ese compañero te haya declarado la guerra y vaya a perjudicarte”, aclara la Dra. Audrey Cleary, quien es psicóloga clínica en Miami.

3: Cuidado con la envidia en Facebook
En Facebook, puede parecerte que casi todos tus contactos están viviendo una vida feliz y afortunada. Los investigadores han descubierto que esto puede despertar sentimientos de celos. “En las redes sociales, todos dicen tener los niños más lindos e inteligentes del mundo, las relaciones de pareja más apasionadas, y hasta los más simpáticos perros y gatos; todos se muestran perfectos en el mundo virtual”, dice Hindy. “Cuando leemos ese tipo de cosas, pensamos: "¿yo soy un fracaso?". Pero recuerda que un perfil en Facebook es como un folleto publicitario de una persona. Es una recopilación de éxitos, la gente cuenta sólo las cosas con las que se siente bien. Sería una red social muy diferente si los perfiles contaran las cosas malas, los dolores y los fracasos personales”.

4: Diferencia entre envidia y celos
“Son dos palabras diferentes, porque son dos conceptos diferentes”, afirma la Doctora en Psicología Fran Walfish, quien es psicoterapeuta familiar y trabaja en Beverly Hills, California. Y lo explica con un ejemplo: “Yo defino la envidia como ‘Deseo tener eso yo, y que ella no lo tenga’.

En cambio, los celos te hacen sentir algo del tipo "Ojala yo también tuviera eso". Es absolutamente normal que los adultos se sienten celosos; pero la envidia tiene una carga de mezquindad, y necesita una atención especial para llegar a entender la raíz del problema”.

5: Sé generosa contigo misma
¿Envidias el bolso de tu nueva amiga, la entrenadora? No te sientas mal por eso. Mejor es reconocer lo que te pasa, ser empática contigo misma, y decir: “me gustaría tener esa bolso”, explica Walfish. No siempre podemos tener lo que queremos y eso es una decepción. Pero considera esto: cada vez que sientes una decepción, tienes una oportunidad de crecer. Y agrega que “te sentirás mejor si haces un plan concreto de acción. Abre una cuenta de ahorros para poder darte el lujo de esos gustos especiales, para tomar una clases de ejercicio para bajar de peso, o pagar una especialización para mejorar tu capacidad laboral”.

6: Haz el test del “lecho de muerte"
Suena morboso, pero pregúntate cuáles serán tus prioridades cuando tengas 101 años… eso te puede ayudar a disolver la envidia. “En ese momento, no lucirás un cuerpo más delgado ni tendrás un ascenso laboral”, dice Hindy. “Vas a preocuparte por tus seres queridos, los que estén cerca de ti, que te valoran porque eres tú misma… Y poco les importa que seas un folleto de lo que te gustaría ser”.

7: Mírate a través de los ojos de los demás.
Una de las mejores formas de analizar todo en perspectiva, es hacer una autoevaluación objetiva. ¿Qué podrían envidiarte los demás a ti? “Es muy probable que no sepas qué es", explica Cleary. "De hecho, puede haber una tendencia a menospreciar el valor de las cosas buenas en tu vida, a la vez que exageras el valor y la buena suerte de los demás. Pero es un gran ejercicio hacer la prueba”, concluye.

Lambeth Hochwald es una editora y escritora de New York. Su trabajo ha sido publicado en medios gráficos y sitios web como Woman’s Day, Ladies’ Home Journal, Organic Spa y Entrepreneur.com. Ella también es profesora adjunta de Periodismo en la Universidad de New York.