Cómo fomentar responsabilidades en los niños con pequeñas tareas

La responsabilidad se fomenta desde pequeños. Con simples tareas tus hijos podrás ser adultos responsables el día de mañana

Tareas para que los hijos sean responsables

Tareas para que los más pequeños ayuden en el hogar

Si quieres que tus hijos sean hombres y mujeres de bien en el futuro, debes educarlos para ello. Muchas culturas aún siguen los preceptos antiguos de que los niños visten de azul, juegan con armas y no realizan tareas del hogar, pero pronto terminan sus estudios y comienzan sus vidas independientes sin saber siquiera fregar un plato sucio.

Cómo fomentar responsabilidades en los niños con pequeñas tareas
Encárgale pequeñas tareas a tu hijo para inculcarle responsabilidades

Los mismos errores culturales señalan que las niñas visten vestidos rosas, juegan con muñecas y ayudan con las tareas hogareñas, y cuando se independizan no saben siquiera dónde comenzar cuando deben cambiar una lamparilla fundida.

Por eso, aquí te proponemos ideas fáciles para estimular la responsabilidad en los más pequeños, con tareas que pueden realizar y recibir por ellas sus recompensas amorosas de mamá.

La ayuda en las tareas hogareñas

Seguro que si tu pequeño o tu niña tiene 3 años de edad, no le pedirás que pase la fregona por el piso ni que aspire el sofá. Pero hay muchas tareas en las que puede colaborar, desde su corta experiencia de vida. Por ejemplo, puedes pedirle que ayude a descargar la compra del mercado, llevando las bolsas más livianas (y de contenido irrompible) desde el coche hasta la mesa de la cocina, o donde decidas. Si te acompañan a hacer las compras, hazle parte de las decisiones: qué pan comprar, cuánto (enseñándole si es mucho o poco) o permitiéndole que entregue el dinero al tendero y reciba el vuelto para que, al llegar a casa, pueda meterlo en su cochinito o hucha.

Hay muchas tareas en las que los pequeños pueden colaborar. Ya sea acompañando a papá y a mamá cuando hacen tareas exigentes (ver cómo se hacen las cosas es también una gran enseñanza, y hasta pueden ser los ayudantes que nos alcancen las herramientas necesarias), o poniéndose en acción a la par de los adultos. Por ejemplo, puedes enseñar a tus niños a que ayuden a recoger la mesa: al finalizar la cena, y cuando los adultos den su permiso, los niños recogerán su plato y vaso (plásticos, claro) y los dejarán en el fregadero, en lugar de olvidarlos sobre la mesa. En pocos días esto se convertirá en un hábito saludable que los acompañará toda la vida.

Poner cada cosa en su lugar

El orden de casa también puede ser un juego divertido y bien recompensado. Pide a cada niño que recorra toda la casa en busca de sus pertenencias: calzados, elementos escolares y juguetes que quedaron fuera de lugar. Pídeles que las lleven a su habitación y las depositen en su baúl de juguetes o sobre su cama, para luego ponerlas en orden. Si no tienen pertenencias por casa, pídele que recojan las cosas de papá, de mamá, o lo que notes fuera de sitio. La recompensa variará de tus disponibilidades, pero asegúrate de dárselas para fomentar el aprendizaje con un refuerzo positivo, así se acostumbrarán al “beneficio” de hacer bien sus cosas, convirtiendo el orden en un hábito sin que siquiera lo noten.

Finalmente, pídeles que pongan en orden su habitación. Determina cajas o contenedores para juguetes, otro para útiles escolares, y los que creas necesarios. Enséñales a colocar la ropa en un estante o silla y no en el piso (pues es poco probable que los niños pequeños doblen y cuelguen sus ropas, esa probablemente será tu tarea), diles que estiren las sábanas antes de jugar sobre la cama, y que coloquen sus juguetes en el baúl asignado. Haz una inspección de las habitaciones al finalizar el día: si el niño tuviera pendientes, señálaselos y dale tiempo para que elija si lo realiza o no; cuando el niño haya recogido adecuadamente su habitación recibirá un postre extra en la cena, o alguna recompensa que determines.

"Hay muchas tareas en las que los pequeños pueden colaborar y aprender sobre responsabilidades."

'

"El orden de casa también puede ser un juego divertido y bien recompensado."