La tercera edad, una oportunidad para ser feliz

Llegar a la tercera edad con más ganas que lamentos es una tarea que debemos realizar desde nuestra juventud, aprovechando cada etapa de nuestra vida.

La tercera edad, una oportunidad para ser feliz

La tercera edad, una oportunidad para ser feliz

Tips para vivir la tercera edad con felicidad

Años de trabajo duro nos han acercado a ese momento tan añorado como temeroso: la tercera edad. El retiro de la oficina, los nuevos ritmos de vida, el alejamiento de la sociedad activa pueden conducirte a uno de dos caminos: el aislamiento de una persona mayor desinteresada, o la plena felicidad que sólo saben disfrutar los abuelos.

Si quieres ser parte del segundo grupo, prepárate desde hoy prestando atención a estos contenidos.

La felicidad es toda la vida

No te pases 30, 40 o 50 años sufriendo sólo para llegar a una mejor jubilación. Eso no sólo te hará mirar atrás y lamentar el tiempo y la felicidad perdidos, sino que además, se ha demostrado que quienes han llevado una vida satisfactoria tienen una tercera edad más feliz.

Haz tu trabajo, ahorra dinero, pero también gástalo y disfrútalo. Junta recuerdos de vacaciones y momentos de alegría, come alimentos más caros cuando puedas, sin quedarte en quiebra por ello pero tampoco privándote de la felicidad de tu existencia. Nunca sabes lo que pueda suceder mañana, y ningún ahorro ni sacrificio te asegura con sello en lacre que tu jubilación será provechosa.

La tercera edad, una oportunidad para ser feliz
La tercera edad, una oportunidad para ser feliz

"No te pases 30, 40 o 50 años sufriendo sólo para llegar a una mejor jubilación. Eso no sólo te hará mirar atrás y lamentar el tiempo y la felicidad perdidos."

La felicidad en la edad adulta, de hecho desde la juventud, también tiene un beneficio sumamente provechoso para la tercera edad: la salud. Un buen cuidado, la buena alimentación e hidratación y la práctica de deportes son fundamentales para un cuerpo fuerte que resista los achaques de la edad. Pero más importante aún es la salud mental: el estrés y la angustia van dejando pequeñas secuelas que, luego de dejar de trabajar y tener más tiempo libre, llegarán como moscas a la miel, acechándote. Cuida de tu salud y se feliz: es una inversión a futuro.

Lo pasado, pisado

Cuando ves que se acerca la tercera edad es natural que comiences a mirar hacia atrás, lamentando lo que no hiciste. ¡Deja de hacerlo! Lamentarse por el pasado es tan inútil como llorar por la leche derramada: no puedes hacer nada al respecto, no puedes volver el tiempo atrás, y al quedarte allí zozobrando por la pérdida y la falta sólo te hace perder valioso tiempo de ponerte en acción.

"Lamentarse por el pasado es inútil, no puedes volver el tiempo atrás. Comienza a hacer lo que no hiciste, nunca es tarde para intentarlo."

Comienza a hacer lo que no hiciste, nunca es tarde para intentarlo. Aumenta tus ahorros con un hobby de fin de semana que conviertas en ingresos; sal a correr al parque o a caminar por la ciudad; llama a tus amigos y hagan una reunión mensual para retomar el tiempo perdido y reconectarse; llama a ese viejo amor para ver cómo le ha ido en la vida si eso es lo que te preocupa. Haz lo que puedas, y lo que no puedas no debería preocuparte.

Lo pasado queda atrás y es inalterable. Lo que no puedes hacer, queda fuera de tu alcance, como subir el monte Everest sin querer viajar hasta el Himalaya. Deja ir lo negativo, concéntrate en los cambios que debes hacer, y anticípate a tu edad dorada con todo lujo salud y felicidad. Lo demás, llega sólo con el tiempo.