Una de las claves para que nuestras flores puedan lucir toda su belleza natural, es brindarle un suelo con todos los nutrientes que necesitan. Lograr que el suelo de nuestro jardín sea capaz de brindar una "alimentación"completa a nuestras plantas es muy sencillo.

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Cuando comienza el tiempo de preparar los almácigos que te permitirán disfrutar de las flores al llegar la primavera, te recomendamos que agregues al sustrato partes iguales de arena y tierra negra.

Si en tu jardín hay plantas de bulbos en macetas, éstas necesitan una parte de tierra negra y la misma cantidad de arena y resaca. Por el contrario, si tus plantas bulbosas se encuentran directamente sobre el suelo, solo necesitarás agregar una bolsa de arena y una de resaca por cada metro cuadrado.

Si tienes azaleas, helechos o jazmines, deberás aportar un poco de turba u hojas de pino, que le brindarán al suelo la acidez necesaria para que se desarrollen satisfactoriamente.

Y para terminar, las plantas de interior. En este caso mezcla dos partes de resaca y tierra negra y una de arena.

Si sigues estos consejos tus flores lograrán lucir espléndidas.

Nota. La turba y la resaca son abonos orgánicos.