Cómo hacer que tu perro acepte a un gato

Escrito por: Eugenia

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¿Perros y gatos conviviendo en un mismo hogar? Si, es posible. Siguiendo estos consejos podrás lograr que el perro acepte la llegada de un gato a la familia.

Cómo lograr la convivencia entre perros y gatos

La amistad entre perros y gatos se relaciona con la del hombre y la mujer. ¿Ambos casos son posibles?. Los segundos entran para otro debate, pero los primeros, podemos asegurar que sí.

Cómo hacer que tu perro acepte a un gato

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Que los perros y los gatos se detestan entre sí no siempre es verdad. A menudo en los hogares de familia conviven, incluso junto con roedores domésticos, aves y todo tipo de animales sin enfrentamientos. Si tienes un perro y estás pensando en integrar a un pequeño felino a la familia, aquí te van estos buenos consejos.

Convivencia de gatos y perros desde pequeños

Una manera eficaz de lograr la integración entre perros y gatos es hacerlos compartir el tiempo y el espacio desde cachorros, para evitar la confrontación. Pero esto ya puede ser tarde. Si ya tienes un perro adulto, lo mejor es integrar a un gato de corta edad, pues todo animal natural (sin contaminación cultural), se entrega a la protección y cuidado de los seres más desprotegidos, aunque sean de otra especie.
Así sea macho o hembra, lo mejor es adoptar a un gato cachorro. Pero si el gato es adulto, el siguiente consejo te servirá, y mucho.

"Controla que no haya agresión adrede o en juego, y que haya respeto entre ambos, pero no los obligues a compartir."

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No obligues al perro y al gato a convivir

Permite a ambos animales hallarse en esta nueva compañía. Controla que no haya agresión adrede o en juego, y que haya respeto entre ambos, pero no los obligues a compartir. A fin de cuentas, se trata de dos animales con su carácter y personalidad definidas, y tienen tanto derecho como cualquier ser a tomarse su tiempo en aceptar los cambios.

Para facilitar la integración, prueba con mantener espacios bien definidos para ambos animales. Uno dentro de la casa y otro en el jardín, uno en cada habitación, y algo fundamental: cada uno con su propio plato de alimento, su propio bebedero, su propio sitio para dormir, etc. Esta separación espacial y en los elementos facilitará la comprensión de que la llegada del nuevo animal no supone una quita del espacio y de la propiedad de la mascota de mayor antigüedad.
De igual modo en que les sirves alimentos diferentes, cada uno adecuado para su especie, procura mantener sus elementos y juguetes por separado, para evitar confrontaciones.

Mimos para la mascota más agresiva

Si uno de los animales se torna agresivo, debes prestar atención y actuar con precaución. En reglas generales, el animal de mayor antigüedad y de mayor tamaño (en este caso, el perro), será más propenso a presentar "quejas" por esta nueva incorporación. Asegúrate de hacerle mimos y caricias, sujetando al gato en la otra mano o dejándolo dentro de la habitación al alcance de la vista del perro.

"Dale muchas atenciones al perro en los primeros días, para que no se sienta abandonado ni amenazado por el gato."

Dale muchas atenciones al perro en los primeros días, para que no se sienta abandonado ni amenazado por el gato. Juega con ambos al mismo tiempo, para que comprendan la naturaleza de su relación en el hogar, en lugar de que crean que son dos entes lejanos. Luego de algunos días, la integración será total: perros y gatos podrán convivir en armonía y tú disfrutar del amor de ambos al mismo tiempo.