Cómo decorar al estilo árabe

Sensual, misteriosa, exótica y romántica, esa es la decoración de estilo árabe. Si quieres incorporarla a una habitación de tu casa, o a cada rincón de tu hogar, aquí te contamos los detalles que no debes pasar por alto.

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Cómo decorar al estilo árabe

Características del estilo árabe en decoración

La decoración de estilo árabe busca el glamour de las joyas, representado en color y texturas que se asemejen a ellas. No faltan las piedras preciosas, oro y cristales, entremezclados con metales en tonos amarillos y dorados. Sus formas son audaces, añadiendo elementos con patrones y tallados intrincados.

La paleta de colores comienza por el dorado, fundamental en este estilo, además de los tonos marrones y terrosos. El cobre claro y el bronce son otros tonos metálicos apropiados. La imagen de las joyas quedará representada por el uso de verde esmeralda, azul zafiro, amarillo topacio, rojo rubí y púrpura amatista. Al pintar con estilo árabe, comienza por una base en tonos amarillos y dorados, y complementa con los demás tonos en los materiales.

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Materiales de la decoración árabe

La seda siempre está presente, al igual que las elegantes gasas que decoran ventanas y doseles de camas. Se busca lograr un aspecto similar al de las carpas en el desierto, por lo que las telas caen hasta el piso y se posan en él, uniéndose en los extremos superiores a la altura del techo. Otros géneros que puedes usar, tanto en cortinas como en detalles de las paredes, son el satén, el brocado y el terciopelo, en colores profundos y muy ricos.

Los muros suelen ser de yeso, y pueden ser pintados en tonos planos o con técnicas de esponjado para dar volumen y textura visual a las superficies, siempre en dos tonos del mismo color. En lo que respecta a los muebles, la madera oscura y el hierro forjado bronceado serán piezas de atractivo.

En el piso olvídate de lo tradicional. Elige baldosas rústicas de terracota, que puedes decorar con mullidas alfombras de estilo persa y cojines voluminosos que permitan sentarse en el piso con comodidad. En las paredes, los azulejos y cerámicos pueden protagonizar las salas de usos, como la cocina y el cuarto de baño, mezclándose con los de piso, si así prefieres.

Los muebles de madera serán siempre tallados, siguiendo los patrones de apliques de luz y lámparas en bronce (o imitación) de grandes tamaños, decorados con caireles y cristales pintados. Los elementos de vitrofusión no faltan en el estilo decorativo árabe, por su elegancia y sensualidad.

No te olvides de decorar con pocos pero importantes elementos en oro (o dorados), o de usar piedras y joyas (reales o de imitación) como sujetadores de cortinas, decorando las camas, como borlas en los ángulos de los cojines y sillas otomanas, o simplemente dispuestas en los muebles de guarda de color oscuro, para recordar siempre ese toque de elegancia que el estilo árabe sabe convidar.

Escrito por: Eugenia