Sociedad
Cómo ayudar a un invidente

Cómo ayudar a un invidente

Diariamente vemos a personas invidentes caminar por calles complicadas o intentar cruzar la calle, y surge de nosotros el interés por ayudarlos. Aquí te contamos algunos detalles sobre cómo hacerlo.

91% me gusta (11 votos) 07/03/14 por Eugenia

Cómo ayudar a una persona ciega

La invidencia puede provenir de muchísimas condiciones y causas, desde enfermedades hasta accidentes, herencias y condiciones particulares. Quien la tiene convive con ella, y aprende a vivir en el mundo con uno menos de sus sentidos, sin que ello impida el correcto accionar en su conducta.

Pero a veces, nuestras ciudades no están plenamente preparadas para los ciegos, y pareciera que en lugar de facilitar su tránsito y acciones, se los obstaculiza. Es entonces cuando personas de buen corazón buscan ayudarles, y para eso es útil conocer la forma de hacerlo.

Ayudar a un invidente no es caridad

No pienses en un invidente como en un ser desvalido: esa persona probablemente se conduce bien por la vida sin tu ayuda. Pero, como nos sucede a todos, a menudo es más fácil contar con la solidaridad de nuestros conocidos y desconocidos.

"Ayudar a un invidente no es hacer las cosas por él o ella, sino colaborar con respeto a que pueda hacerlas por su cuenta."

Algunas situaciones pueden ser más meritorias que otras: cuando un invidente espera un autobús, o cruzar una calle sin cruce sonoro o semáforo de invidentes, o bien cuando intenta ingresar a un sitio poco preparado para su arribo. Aproxímate a él o ella siempre de frente, nunca sorprendiéndolo por la espalda (¡a quién le gusta eso!) y pregúntale si necesita asistencia, u ofrécela.

¿Qué es ayudar a un invidente?

Ayudar a un invidente es facilitarle las herramientas para que pueda conseguir sus propios objetivos. No es quitarle piedras del camino, sino señalar los obstáculos y esperar a ver si te pide que los muevas. En suma, no es hacer las cosas por él o ella, sino ayudarle con respeto a que pueda hacerlas por su cuenta.

Formas de ayudar a un invidente

Si la persona te pide asistencia o acepta tu ofrecimiento para caminar por una vereda complicada, cruzar la calle y demás, lo que debes hacer es ofrecerle tu brazo para que se tome de él. No tomes tú al invidente: esto es un agravio que a ti tampoco te gustaría que te hicieran.

Colócate a su lado izquierdo (normalmente toman su bastón con la derecha) y dobla tu brazo, para darle el codo y así pueda tomarte de allí. No corras ni camines demasiado rápido, pero tampoco demasiado lento. Ve indicándole cuando haya desperfectos en el camino: escalones, pasamanos, rampas o lo que fuera. Lo mismo si lo asistes para subir a un autobús o a un edificio: no lo empujes, sino ve diciéndole la cantidad de escalones, la distancia del descanso, las puertas automáticas o manuales, etc.

Un invidente en casa o en la oficina

Si tienes un familiar o conviviente ciego, toma los recaudos que fueran necesarios y aprende las conductas que minimizan la posibilidad de accidentes, como juguetes y elementos en medio del camino (incluyendo ropa o alfombras en el piso, que provocan fáciles tropezones), o puertas entreabiertas que pudieran golpear con sus rostros.

"Si la persona te pide asistencia o acepta tu ofrecimiento, lo que debes hacer es ofrecerle tu brazo para que se tome de él."

Pídele que te acompañe a realizar los trámites, al mercado y a la tienda. Su vida social es muy importante. A la hora de hacer las compras, coméntale los tipos y marcas del producto que quiere comprar, para que haga su propia elección. Recuerda que sólo se trata de una persona sin uno de sus sentidos, y que estás ofreciéndole ayuda y no convirtiéndolo en un desvalido en la sociedad. La integración y la solidaridad, con una asistencia ofrecida que a veces se acepta y otras veces no, es el primer paso hacia una mejor comunidad.

Cómo Ayudar al Prójimo

La importancia de ayudar al prójimo

La ayuda al prójimo debería ser una tarea de todos los días. Hay que tener presente que lo único necesario es la voluntad de tenderle una mano a quien lo necesite. No existe un manual para este tipo de ayudas, es cuestión de sentimiento y consciencia, por tanto sólo debes atreverte y darte la oportunidad de sentirte útil para la gente que necesita más que tú.

Te gusta esta nota?