Cómo hacer un Aceite Curativo

Receta para hacer un Aceite Curativo Casero

Si has sufrido una lesión y quieres favorecer la cicatrización de la piel, no necesitarás comprar ungüentos comerciales cargados de químicos, sino hacer tu propio aceite curativo. Le darás a tu cuerpo la protección que necesita para sanar de un modo natural, ahorrarás en los gastos de la salud, y te conectarás con las capacidades propias de tu organismo, de un modo seguro y muy eficiente.

Beneficios de este aceite curativo

El aceite curativo casero que aprenderás a hacer en esta nota es una preparación que estimula el proceso natural de la piel y que, al mismo tiempo, crea una barrera que protegerá las lesiones de infecciones bacterianas y otras amenazas.

Seguro alguna vez has comprado el ungüento dérmico conocido por la marca comercial Neosporin®, que es eficiente en su función pero que, para su comercialización, agrega compuestos artificiales que pueden presentar problemas en muchas pieles. Este aceite casero es el reemplazo perfecto para cuando hayas sufrido lesiones, heridas, raspones y dolores generales en tu piel, sin ponerte a riesgo y, al mismo tiempo, ahorrando en tus cuidados de salud, bienestar y belleza.

Receta de aceite para curar heridas simples. Preparación del aceite curativo casero. Ingredientes para hacer un aceite curativo en casa

© Depositphotos.com/ppl1958

Imagen 1. Conserva tu aceite curativo en un frasco de vidrio, o reutiliza los contenedores de cicatrizantes que ya hayas usado.

Será efectivo para acelerar la curación de raspones, cortaduras, quemaduras menores y muchas otras afecciones en tu piel. Pero úsalo siempre con cautela, consultando siempre a un profesional de la salud antes de tratar cualquier condición en tu cuerpo, para verificar que no existen alergias a sus compuestos, como también para saber si necesitas de tratamientos médicos previamente.

Para su preparación, escoge siempre ingredientes que sean orgánicos, y hazlo en pequeñas cantidades para evitar su alteración. Consérvalo dentro del refrigerador y en un contenedor de cierre hermético, de vidrio o plástico seguro, para poder aprovechar sus propiedades al máximo.

Ongredientes para hacer el aceite curativo casero

Para hacer este remedio necesitarás los siguientes ingredientes, que puedes conseguir en farmacias o droguerías:

  • ½ taza de aceite de coco (combate microbios y bacterias, estimula la hidratación de la piel, acelera la cicatrización y la curación natural)
  • ½ taza de aceite de oliva extra virgen (nutre e hidrata la piel, y crea una barrera protectora saludable)
  • ¼ taza de raíz de consuelda seca (acelera el proceso de curación de la piel)
  • ¼ taza de caléndula seca (alivia irritaciones y acelera la curación natural)
  • 60 gramos (unas 2 onzas) de cera de abejas natural (crea una barrera protectora, ayuda a hidratar la piel y combate microbios y otros microorganismos)
  • 2 cucharadas de miel natural de abejas, pura (antimicrobiana, cicatrizante y humectante)
  • 10 gotas de aceite esencial de lavanda (combate microbios, bacterias, tiene propiedades analgésicas, y huele de lujo)

Preparación del aceite curativo

En un frasco de vidrio limpio y seco, pon la caléndula y la consuelda en el aceite de oliva, y deja macerar tanto tiempo como puedas (hasta 6 semanas) en un sitio templado y oscuro, como dentro de un armario.

Luego de la maceración, pon el aceite de coco y el de oliva con las hierbas en una ollita mediana. Calienta a fuego bajo/moderado por unos 30 minutos, revolviendo regularmente, para que el coco se funda y los aceites se empapen de las propiedades de los demás ingredientes.

Pon un bol de vidrio limpio y seco, por encima un colador cubierto con una tela para quesos (u otra similar, incluso un filtro para café) y filtra por allí la preparación, descartando las hierbas, presionando para aprovechar tanto del líquido como puedas. Vuelve los aceites a la olla y lleva a fuego bajo. Agrega la cera de abejas y la miel, revolviendo ocasionalmente para integrar todo y fundir la cera sin dar demasiado calor (si tu hornalla es muy fuerte, haz este paso en baño María).

Cuando todo se haya integrado muy bien, retira la olla del calor y agrega el aceite esencial de lavanda, mezclando suavemente para integrar. Sin dejar que enfríe, envasa en uno o más frascos de vidrio con tapa de cierre hermético, y deja que enfríe en la mesada revolviendo de tanto en tanto para que todos los compuestos queden bien integrados (se irán asentando a diferentes temperaturas).

Cuando el frasco se sienta frío al tacto, cierra bien y conserva este aceite curativo casero en la nevera para tratar irritaciones, lesiones, quemaduras menores y heridas simples.

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