¿De qué manera afecta a los pequeños el divorcio de sus padres?

Los pequeños son quienes más sufren cuando sus padres se separan, y más aún si no hay una relación armoniosa tras el divorcio. ¿Qué actitudes tienen y cómo enfrentarlos?

Cambios que sufren los niños tras un divorcio

¿Qué cambios enfrentan los niños en un divorcio?

El divorcio y la separación de papá y mamá es un impacto psicológico y afectivo enorme en la vida de los pequeños. Son los hijos quienes más sufren de esta ruptura, lo que los lleva a presentar conductas y tener necesidades específicas a las que debes atender.

¿De qué manera afecta a los pequeños el divorcio de sus padres?
La separación de papá y mamá es un impacto psicológico y afectivo enorme en la vida de los pequeños

Aquí te contamos cuáles son las conductas y retrocesos más habituales de los hijos tras un divorcio, y algunas de las necesidades más regulares que debes asegurarte de cumplir.

Cambios en niños de hasta 3 años tras un divorcio

Ya desde el útero los bebés son altamente intuitivos. Aunque aún no dominen el lenguaje ni tengan comportamientos socialmente impuestos, debes prestar atención a las somatizaciones que pueden provocar las angustias emocionales. Nunca hables mal de tu ex pareja frente al bebé, y procura concentrarte en el amor que le das a tu pequeño en lugar de las penas y enojos de tu situación actual.

Cambios en niños de 3 a 5 años tras un divorcio

En la edad pre-escolar los niños vivirán en un realismo mágico idealizado, y es muy probable que esperen la reconciliación de los padres aunque ellos se lleven como perro y gato. Las peleas de los adultos pueden pasar a ser una condición regular para ellos, lo que creará un marco mental que afectará sus relaciones adultas. Lo mejor es mantener la paz entre los padres, para evitar estos daños posteriores.

Es común que los niños presenten pérdida del control habitual de esfínteres, rabietas regulares, caprichos y que tengan conductas agresivas hacia los hermanos y las mascotas, e incluso los objetos. El miedo es una constante (a no volver a ver al padre que se muda, a que los dejen de querer), por lo que es indispensable que se les recuerde una y otra vez que papá y mamá lo aman y no van a dejar de quererlo.

Responde sólo a las preguntas que te hagan, sin dar más detalle ni explayarse demasiado. Lo que el pequeño necesita saber es que su bienestar está asegurado, que ambos padres lo aman y seguirán haciéndolo, y hasta se puede buscar ver el lado positivo a la separación (dos Navidades, doble festejo de cumpleaños y demás).

Cambios en niños de 5 a 8 años tras un divorcio

Ya a partir de la edad escolar el niño conocerá las situaciones de las demás familias, las opiniones de maestros, en la escuela aprenderá conceptos de estructura familiar que no se repiten en casa. Su mayor desarrollo cognitivo puede jugar en contra aquí: aparecen la auto culpa y el sentirse responsable por la separación de sus padres. Por eso, presta atención al auto-concepto del niño, pídele que te cuente historias y haga dibujos para desvelar sus verdaderos pensamientos, y responde con atención a sus preguntas, pues reafirmarán su auto-estima y la seguridad del amor que ambos padres siguen sintiendo por él.

Es habitual que los niños de esta edad eleven a un pedestal al padre que se ha mudado a una nueva dirección, pues en general lo ven menos regularmente y sólo por pocas horas, lo que hace que todo sea diversión y juegos, mientras que el conviviente es quien debe dar los retos, impulsar a hacer los deberes escolares y llevarlos al odontólogo. Lo mejor es crear un régimen de visitas habitual, a diario unos minutos, y que los padres puedan conversar y seguir tomando las decisiones importantes en conjunto y frente a los niños, para que sepan que aún hay unión familiar y no tomen la separación como un medio de salirse con la suya (le piden dinero a ambos padres diciendo que el otro no les ha dado, piden permiso para algo y, si reciben una negativa, lo piden al otro progenitor, y así).

Recuerda que la unión familiar para las decisiones importantes es indispensable para la formación de buenos marcos mentales y estructuras que perdurarán hasta la adultez, así como para la formación de un concepto de familia mucho más agraciado.

"Nunca hables mal de tu ex pareja frente al bebé, y procura concentrarte en el amor que le das a tu pequeño en lugar de las penas por tu situación."

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"Lo que el pequeño necesita saber es que su bienestar está asegurado, que ambos padres lo aman y seguirán haciéndolo."