Cómo aplicar los remedios naturales

Los remedios naturales son una buena alternativa al momento de calmar ciertos malestares simples. Veamos de que manera podemos usarlos según los tipos de aplicaciones.

Cómo aplicar los remedios naturales

Cómo aplicar los remedios naturales

Remedios naturales a base de plantas y hierbas

Según el mal que te aqueje o la meta a conseguir, puedes valerte del uso y del consumo de remedios naturales a base de numerosas plantas y hierbas medicinales, siempre y cuando las utilices según el consejo profesional, y de la manera más apropiada. Puedes utilizarlas en infusiones y preparados cocidos, y también en compresas, jarabes, ungüentos, inhalaciones, baños cremas y cataplasmas.

Cómo aplicar los remedios naturales

  • Las compresas se aplican externamente, es decir: sobre la piel. Deben hacerse utilizando paños suaves y naturales. Los cataplasmas, por su parte, se realizan con igual mecanismo, pero evitando el uso del paño, y colocando la hierba o el ingrediente estrella directamente sobre la piel. Se puede aplicar aceite neutro para evitar que se peguen o que molesten.
  • Los remedios naturales en forma de jarabes pueden ser combinados con infusiones o con endulzantes líquidos, como almíbares livianos o miel. Las inhalaciones, por su parte, deben ser realizadas con cuidado, puesto que se realizan mediante la respiración de vapor de infusiones y líquidos a alta temperatura.
  • Los ungüentos son cremas grasosas que no utilizan agua. Pueden ser realizadas a partir de vaselina, para poder ser aplicadas en la piel, sin desprenderse ni resbalarse. Las cremas y pomadas, en cambio, pueden ser realizadas con aceites o también con agua, dependiendo de su composición, y los remedios naturales que se aplican en baños, se realizan diluyendo los ingredientes en agua, dentro de una tina.
  • Las plantas y hierbas poseen diferentes efectos. Los más populares son: analgésico, antiespasmódico, astringente, bactericida, depurativo, diurético, estimulante, tónico, laxante y sedante.
  • Por regla general, no existen efectos secundarios severos a los usos medicinales de plantas y hierbas. Sin embargo, siempre han de ser utilizados bajo el consejo de un profesional o idóneo en la materia, y en su justa medida.
  • Debemos recordar que, aunque se trate remedios hechos con plantas, hierbas o cualquier otro elemento natural, cada uno tiene un efecto o principio activo. Esto significa que poseen propiedades medicinales y farmacológicas, que no debemos menospreciar.
  • También cada planta, aunque sea reconocida por un principio, puede tener más efectos activos, que debemos tener en cuenta ante su utilización o aplicación. Por ello, debemos informarnos antes de llevar a la práctica alguno de los usos mencionados aquí, y hacerlo siempre con cautela y manteniendo nuestra salud y seguridad en primer lugar.