Ahorra con las marcas blancas: tips para saber si son buenas

Las marcas blancas cuentan con productos mas económicos, pero no siempre con menor calidad. Serán una buena opción para tu ahorro.

Ahorra con las marcas blancas: tips para saber si son buenas

Marcas blancas: una manera genial de ahorrar

Marcas blancas, un buen método de ahorro

Revisas bien la despensa y la nevera antes de salir de compras. Haces tu lista, reúnes tus cupones de descuento, y haces las compras sólo los días en los que tienes más beneficios. Inclusive vas a la tienda de a pie, para ahorrar en el costo de traslados y hacer que tu dinero rinda mucho más. Pero aún así quieres aumentar tus ahorros para llegar más pronto a la meta, y para mejorar tu calidad de vida sin rescindir de los alimentos y productos que has aprendido a disfrutar. La respuesta a este problema está en una línea de productos a menudo subestimados: las marcas blancas, o segundas marcas.

¿Son peores las marcas blancas?

Hay algunas que no tienen alta calidad, pero hay otros productos de segundas marcas que tienen casi la misma calidad o incluso mayor que las de las marcas líderes en el mercado. Sin embargo, cuando vemos un envase menos vistoso o un nombre desconocido impreso en él, casi instintivamente desconfiamos y asumimos que se trata de productos de mala calidad. Y la mayor culpa de esto es nuestra naturaleza impresionable.

Ahorra con las marcas blancas: tips para saber si son buenas
No cuentan con publicidad ni grandes exposiciones, pero las marcas blancas son una buena opción de ahorro sin rescindir calidad

" Una manera de saber de qué se trata lo que estás comprando es leer la lista de ingredientes de los envases. Evita los químicos y busca componentes naturales."

Las grandes marcas poseen enormes presupuestos publicitarios y de distribución en el mercado. Si ves a una gran empresa de alguna bebida una y otra vez, ves sus máquinas expendedoras en todos lados, las superestrellas las beben en sus eventos, y las encuentras en virtualmente todas las góndolas, desde los hipermercados hasta las más pequeñas tiendas barriales, pasará poco tiempo para que pienses que “semejante éxito se debe a su buena calidad y sabor”. El tema es peor cuando estas grandes marcas son todo lo que se te ofrece: simplemente te olvidas de que hay otras alternativas.

Pero estas técnicas de exposición y publicidad buscan convencerte de una idea, y para decir la verdad, lo logran con gran éxito. Las segundas marcas, por su parte, suelen ser las de empresas menores, que no tienen todo ese dinero para hacer publicidad y para llegar a todas las góndolas, pero eso no significa que sean de menor calidad y de peor sabor.

Tips para saber si una segunda marca es buena

Como siempre sucede en el mercado, hay productos de marcas blancas de excelente calidad, y otros que usan productos de segunda. Una manera de saber de qué se trata lo que estás comprando es leer la lista de ingredientes de los envases. A menudo te sorprenderás de ver que las marcas líderes lucen listas interminables de químicos artificiales imposibles de pronunciar, mientras que las marcas blancas pueden tener sólo ingredientes naturales y seguros. Y esto es lo que quieres elegir.

"No todo lo que es líder en el mercado es lo mejor para tu salud, la de tu familia y la de tu hogar."

Las segundas marcas suelen ser menos costosas que las líderes, y eso es genial para ahorrar. Pero hay un viejo refrán que dice que “lo barato termina siendo costoso”. A menudo es verdad, así que también puedes valerte de tu propia experiencia para saber qué es lo que prefieres comprar. Y hay maneras de lograrlo antes de comprar todo un envase de ese producto. Una de ellas es consultar en el sitio web o al teléfono de la empresa fabricante si tienen participación en ferias y eventos, o si tienen puntos de muestras para que puedas experimentar de primera mano con el producto. Incluso cuando el presupuesto no permite incluir las “muestras gratis”, seguro puedes llamar y solicitar permiso para visitar la fábrica, conocer más sobre el producto y, seguramente, también probarlo de primera mano.

Sé un comprador inteligente y bien informado, siempre que puedas. No todo lo que es líder en el mercado es lo mejor para tu salud, la de tu familia y la de tu hogar: las marcas blancas pueden ser una genial fuente de ahorros, que no te resten nada de tu comodidad.