La mostaza conservada en la heladera puede secarse o ponerse dura si no esta correctamente cerrada. Si esto ocurre no hay problema, podemos solucionar este “inconveniente” en pocos minutos.

Solo hay que añadirle un poco de aceite de oliva, vinagre o vino; condimentar con apenas sal y pimienta y mezclar bien.

Así estará "rejuvenecida" y lista para ser llevada a la mesa nuevamente.