Tratamientos y señales a tener en cuenta ante los dolores de crecimiento

Los dolores de crecimiento son normales, todos los hemos padecido, pero igual debemos prestarles atención para ayudar a los pequeños y no confundir con otras condiciones.

¿Qué son y cómo calmar los dolores de crecimiento?

Tratamientos y señales a tener en cuenta ante los dolores de crecimiento
Los dolores de crecimiento suelen darse a lo largo de meses, en situaciones puntuales y de intensidad baja a moderada

¿Qué son los dolores de crecimiento?

Una de las partes más sensibles al dolor en nuestros cuerpos son los huesos y sus estructuras. No es sorpresa que durante las etapas de mayor crecimiento aparezcan molestias, definidas por los pediatras simplemente como “dolores de crecimiento”. Notamos que nuestros niños se quejan, incómodos en sus propios cuerpos, y no podremos ayudarlos a menos que comprendamos qué sucede en esta etapa, que todos vivimos alguna vez, pero que también olvidamos pronto.

Son golpes repentinos y agudos de dolor en zonas específicas del cuerpo, acentuados y de corta duración. Suelen repetirse en el mismo sitio a lo largo de los días, pues son las señales del crecimiento óseo y el estiramiento muscular, de articulaciones y tendones, entre otros.

¿Cuándo visitar al médico ante dolores de crecimiento?

No se debe atender con urgencia al médico ante estos dolores, pues son una parte normal e inevitable en el proceso de crecimiento y desarrollo. Sin embargo, sí se debe atender a ciertos factores: si los dolores se extienden por demasiado tiempo, si es cada vez más intenso, si tiene momentos en los que sea peor (como por la mañana, al despertar, antes de dormir, luego de la ducha y demás, pues podría denotar otras circunstancias) y si hubiera señales físicas que acompañen al dolor, como la repentina aparición de hematomas, fiebre, irritación de la piel e inflamación.

También se debe tener en cuenta y asistir al médico si los dolores de crecimiento comenzaran a alterar la movilidad del niño: por temor a sufrirlo, el pequeño evita los deportes, los movimientos y las actividades cotidianas. También si el dolor fuera una fuente de gran angustia para el pequeño, se puede consultar al especialista, tanto médico clínico, pediatra, fisioterapeuta o psicólogo infantil.

Tratamientos los dolores de crecimiento

Los dolores de crecimiento suelen darse a lo largo de meses, en situaciones puntuales y de intensidad baja a moderada, en casos normales. Se puede ayudar al pequeño aliviando sus dolores más intensos con masajes circulares y la aplicación de calor suave en la zona, pero se debe evitar el consumo de analgésicos, salvo indicación médica.

"Los dolores de crecimiento son golpes repentinos y agudos de dolor en zonas específicas del cuerpo, acentuados y de corta duración."

Las duchas y los baños de inmersión pueden tener un efecto relajante ideal para los niños con estos dolores, pues aportan calor al tiempo que relajan los sentidos. Si agregas esencias aromáticas y aceites, geles de calor en masajes circulares, y algunos juguetes al agua del baño, el niño olvidará por un momento su condición y podrá relajar su mente, dejando que su cuerpo se estire al ritmo adecuado.

El uso de elementos de protección en la práctica de deportes y actividades, como rodilleras, muñequeras, coderas, cascos y demás, puede evitar el empeoramiento de la condición debido a golpes y nuevas afecciones. El reposo es indispensable en esta etapa: estar acostado, dormir y relajarse en lo físico y en lo mental es la mejor manera de que el cuerpo crezca sin molestias.

"Se debe asistir al médico si los dolores de crecimiento comenzaran a alterar la movilidad del niño."