Tips para Elegir un Protector Solar

Aprende las diferencias entre un bloqueador y un protector solar, los diferentes tipos de rayos y otros detalles importantes sobre el uso de estos productos.

Tips para elegir un bloqueador solar. Diferencias entre bloqueador y protector solar. Factor de proteccion solar.

La exposición al sol sin protección hace que la piel se reseque, pierda colágeno y elastina, y activa la acción de los radicales libres.

Protectores y Bloqueadores Solares

El cuidado de nuestra piel es fundamental para un completo bienestar. No hablamos aquí de imperfecciones y estética, sino de conservar en las mejores condiciones posibles el órgano más extenso de nuestro cuerpo, y para ello es importante saber elegir un protector solar, producto fundamental en estos días.

Tomar el sol no sólo es un medio de broncear la piel y mantenerla atractiva en el verano, sino que también es necesario para un correcto funcionamiento orgánico, en especial en la producción y fijación de determinados nutrientes, como vitaminas esenciales. Pero las condiciones de la capa atmosférica, que provee menos bloqueo a los nocivos rayos ultravioleta, hace necesario que nuestra exposición sea siempre con un producto que preserve a las células de nuestra epidermis.

Contrariamente a sus virtudes, la exposición sin protección al sol hace que la piel se reseque, pierda colágeno y elastina, activa la acción de los radicales libres (provocando arrugas y líneas de expresión, envejeciéndola prematuramente). Por si fuera poco, esto también es una de las causas principales del desarrollo de cáncer de piel.

Cada protector y bloqueador posee una clasificación numérica, denominada el "factor" (FPS o SPF). Cuanto mayor sea el número, mayor protección tiene el producto.

Conoce en esta nota los detalles de los protectores y de los bloqueadores solares, su diferencia y utilidad, para que puedas elegir el más adecuado según cada caso.

Protectores con rayos UVA y UVB

Cuando compres un producto de protección solar debes verificar la exhibición en el envase de las siglas UVA y UVB, que definen que el producto nos protege contra ambos tipos de rayos ultravioleta.

Los primeros (UVA) son los responsables de la pérdida de elasticidad y firmeza y del envejecimiento prematuro de la piel, y también estimulan la producción de melanina (es decir, son los que te broncean, y también los que te hacen aparecer lunares y topos). 

Por su parte, los rayos UVB son los más agresivos, pues afectan la capa más superficial de la piel y son los responsables del desarrollo de cáncer.

Diferencias entre bloqueador y protector solar

Ambos productos, aunque similares en su acción y utilización, tienen varias diferencias. El protector de acción química; absorbe y refleja la radiación solar para evitar el daño en la piel, permitiendo un bronceado más saludable. Los bloqueadores, en tanto, son una protección física elaborada en base a óxido de zinc o titanio, que reflejan directamente los rayos solares y protegen tu piel, aunque también impiden el bronceado.

¿Cómo se los usa y cuál debo elegir?

Cada protector y bloqueador posee una clasificación numérica, denominada el "factor" (FPS o SPF). Cuanto mayor sea el número, mayor protección tiene el producto. Pero no te confundas: ello se define en una aplicación adecuada y repeticiones regulares. Es decir que si aplicas un producto de factor 20 cada 10 minutos, tendrás una protección bastante similar a que si aplicas uno de factor 80 cada 40 minutos, hablando en valores aproximados.

Todo protector o bloqueador debe usarse en base al tipo de piel (si es demasiado blanca, si tiene alergias, si es sensible), y debe repetirse regularmente de acuerdo a las condiciones climáticas y ambientales del momento. Si nadas, sudas o raspas tu piel con toallas, vuelve a aplicar el producto sin consideración del tiempo de uso, pues estas acciones retiran levemente la crema y exponen tu cuerpo a peligros. Asegúrate de cubrir cada centímetro de tu cutis e incluso tu cabello, sin importar si llevas ropa puesta o si el día está nublado (los rayos solares son capaces de atravesar estas barreras).

A modo de consideración, la recomendación es utilizar los siguientes factores:

Cómo mínimo se recomienda usar un protector con factor 30, especialmente en pieles que se queman fácilmente.

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"Todo protector o bloqueador debe usarse en base al tipo de piel, y debe repetirse regularmente de acuerdo a las condiciones climáticas y ambientales del momento."

  • FPS 20 a 30 en pieles que se queman fácilmente (enrojecimiento y ardor) y no se broncean
  • De 12 a 30 si se quema fácilmente y se broncea muy poco
  • De 8 a 12 si se quema moderadamente y se broncea fácilmente
  • De 4 a 8 si la piel sufre pocas quemaduras y se broncea muy fácilmente, e incluso de 2 a 4, aunque su protección será mínima

Con estos tips podrás elegir el protector solar adecuado para tu tipo de piel, protegiéndola principalmente en verano cuando los rayos son más peligrosos.