Cómo ser Feliz en el Trabajo

Si bien hay muchos factores externos que nos impiden ser felices en el trabajo, también hay mucho por hacer desde nuestro interior.

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La felicidad en el trabajo la encuentras en tu interior.

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Si estás incómodo en tu puesto laboral no dudes en solicitar lo que necesitas. Un trabajador feliz será siempre un empleado productivo.

Cómo Lograr la Felicidad en el Trabajo

¿No eres feliz en tu trabajo?. Las razones pueden ser muchas: poca remuneración, tareas muy pesadas, mala relación con los compañeros, un jefe poco comprensivo y exigente, etc. Sin caer en discusiones sobre si el trabajo perfecto existe o no, se trata de encontrar un equilibrio que nos permita convivir con las actividades sin que afecten nuestra vida diaria.

La formula de la felicidad en el trabajo no se encuentra necesariamente en las oficinas de Google (lugar que aparenta ser de ensueño). Si tienes la posibilidad de cambiar y crees que lo que haces no es para ti, entonces adelante. Pero si son otras las cuestiones que te llevan a la infelicidad, por mas que vayas de una empresa a la otra no encontrarás la paz interior que necesitas para disfrutar de tus actividades.

Es momento de actuar, de asumir que quizás el cambio tiene que venir de nosotros mismos y no de las condiciones laborales. Veamos algunos tips para lograr este objetivo.

1. Levantarse mas temprano

No hay nada mas lindo que dormir unos minutos más luego de que haya sonado el despertador, pero es un arma de doble filo. Si te  levantas tarde tendrás que vestirte a las apuradas, peinarte a contrarreloj, y lo peor de todo, sin desayunar o haciéndolo a medias. ¿Acaso esto no genera mal humor?. Por supuesto, y si comienzas mal el día difícilmente puedas continuar la mañana con buen ánimo.

Lo mejor será levantarse de un salto la próxima vez que suene el despertador para evitar la tentación de seguir durmiendo, y aprovechar 20 a 30 minutos antes que sea la hora de salir para vestirte y desayunar tranquilo, leyendo el diario, escuchando música o lo que te guste hacer para disfrutar un momento relajado antes de enfrentar el día.

2. Organizar todo la noche anterior

Antes de acostarte puedes dejar todo listo para que al día siguiente estés organizado. Es realmente odioso llegar al trabajo y darte cuenta que te has olvidado de algo.

Anota en una lista las cosas que sueles llevar siempre contigo (móvil, llaves, billetera, set de maquillaje, etc.) y déjala en un lugar visible, como la nevera o la puerta de salida.

3. Lo importante primero

En todas las tareas cotidianas las prioridades mandan, y si dejamos las mas importantes para el final, corremos el riesgo de que al querer hacerlas estemos cansados, o nos quede poco tiempo y tengamos que quedarnos más tarde obligados a terminarlas, generando mucho estrés y ganas de irnos de inmediato. Resultado: trabajo hecho a medias y con altas posibilidades de error.

Es mejor realizar lo más importante o exigente al comienzo del día, y luego continuar con lo más liviano hasta el final de la jornada.

Está comprobado que las primeras horas de la mañana son las mas productivas para la mente y el cuerpo. Aprovecha esa lucidez para hacer las tareas más complicadas. Así, una vez que termines con eso, disfrutarás el resto del día con mayor tranquilidad.

4. A pedir lo importante

En todo trabajo las condiciones deben ser favorables para que el empleado sea más productivo. Cualquier empresa que se jacte de seria e inteligente debe saberlo. Por eso, si crees que necesitas algo para trabajar mas cómodo, debes solicitarlo.

Si tu trabajo es muy pesado y te cargan con todas las tareas, es muy posible que tu jefe considere que puedes hacerlas todas (de hecho lo estás haciendo, aunque sea a costa de tu integridad física y mental).

Pero ten en cuenta que si no le dices lo que sientes él puede no saber que ese trabajo te esta desgastando. Explícale que necesitas mas libertad, menos tareas para poder hacerlas todas mas tranquilo y sin presiones. Todo esto redunda en un mejor desempeño, siempre.

Si tienes una silla incómoda, un monitor de ordenador muy viejo, hay poca luz en tu oficina o cualquier aspecto que te esté provocando malestar físico o espiritual, es hora de tomar el toro por las astas y enfrentarlo.

El miedo a negociar suele ser muchas veces síntoma de infelicidad en el trabajo, ya que no te permite obtener lo que necesitas, y además, te hace sentir frustrado por no saber cómo encararlo.

5. Enfrentar los desafíos

De lunes a jueves estamos esperando que sea viernes, porque llega el fin de semana. Pasa el sábado y el domingo se vuelve depresivo porque al otro día arranca una nueva semana. Esta sensación de angustia por comenzar de nuevo el trajín diario hace que comiences mal predispuesto la semana, y esa sensación puede continuar hasta el viernes. ¿Por qué sufrir tantos días para estar bien solo uno o dos?. Hay que cambiar de actitud.

Trata de pensar en positivo, de considerar que la semana que comienza traerá nuevos desafíos para desempeñarte laboralmente, y si ves a esos desafíos con ganas y abierto positivamente, enfrentarlos será mas fácil.

Nada mas lindo que sentir que superamos los obstáculos en todos los ámbitos. En el laboral tiene doble valor, porque estamos enfrentando los desafíos propios (miedos, estrés), y los ajenos (tareas para la empresa que recaen sobre nosotros).

Los síntomas de infelicidad pueden ser muchos, si las razones son verdaderamente externas puede que todos estos consejos no sirvan de nada, pero esta en cada uno hacer un análisis sincero para determinar qué tanto contribuye nuestro estado de ánimo en esa infelicidad.

Trabajar organizados, con alegría, entusiasmo y hacer lo que a uno le gusta son claves para lograr la felicidad en el trabajo. Si tenemos estas características de nuestro lado, el estrés y los malestares laborales no tendrán lugar en nuestra vida cotidiana.

Escrito por: Mariano