Cómo Limpiar y Restaurar una Parrilla Portátil

¿Tienes una parrilla portátil en mal estado? ¡No hay problema!. Con pasos simples y herramientas cotidianas podrás restaurarla para dejarla como nueva.

En simples pasos puedes reparar un viejo chulengo.

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Deja el asador portátil como nuevo aplicando estos pasos, ¡y dale buen uso en tus comidas del fin de semana!

Tips para Limpiar y Reparar un Asador Portátil

Que el óxido y la suciedad no te dejen sin disfrutar de una sabrosa carne asada este fin de semana: hoy te enseñamos a restaurar una parrilla portátil, también conocida como chulengo, usando las herramientas que tienes en casa y materiales fáciles de conseguir en cualquier ferretería. ¡Vamos a trabajar!

Una limpieza previa

Ya sea una nueva o una barbacoa portátil casera, el primer paso es limpiarla. Ponte ropa de trabajo, calzado cerrado para proteger tus pies, y también asegúrate de usar guantes gruesos, pues puede haber insectos y metales oxidados en la pieza. Usa gafas y barbijo de protección si lo consideras apropiado para cada tarea. Cubre el suelo con plástico o varias capas de papel periódico.

Comienza con un sacudidor, plumero o cepillo, quitando la suciedad suelta, telas de arañas o restos de otros animales e insectos, para poder tener una mejor idea del estado actual y de las reparaciones por hacer. No uses paños húmedos ni agua, que podrían exacerbar el óxido presente.

Pasos para limpiar y restaurar una parrilla portátil

Con estas instrucciones podrás restaurar la barbacoa portátil de cualquier tipo y tamaño.

Pasos para restaurar un asador portátil

Ya limpio, desmantela las piezas posibles (como el asa de la tapa, las mesas auxiliares de apoyo u otras) usando destornilladores adecuados. Si hubiera algunos tornillos sellados por el descuido, aplica lubricante (como DW-40) y deja actuar unos minutos antes de aflojarlos. Cuantas más piezas separes, mejor podrás hacer las tareas de restauración.

Lo siguiente será lijar las partes y el cuerpo de la parrilla portátil. Usa lijas para metal y cepillos metálicos. La manera más fácil de hacerlo en piezas grandes es usando un cepillo en el taladro, acelerando la tarea. Las partes pequeñas podrán ser lijadas con un taladro manual (pequeño) o con lijas en papel.

Con el metal “desvestido”, aplica una capa pareja y no demasiado abundante de esmalte sintético para metales, de alta temperatura. Este producto funciona como un convertidor de óxido y protector del metal, y resiste las altas temperaturas de la cocción sin afectar la integridad de las comidas. Deja secar a la perfección, siguiendo las instrucciones del envase, y aplica una segunda capa de la pintura. Deja secar nuevamente. Por último, aplica un sellador de alta temperatura, que dará un acabado brillante y parejo, y aún más protección tanto al asador como también a la comida y los procesos de cocción.

Si tu parrilla es de suelo plano, instala ladrillos refractarios para acelerar los tiempos de cocción. Además, esto te permitirá cocinar mejor pizzas y otros alimentos, complementándose con los asados de carnes y vegetales.

"Aplica a la piezas un sellador de alta temperatura, que dará un acabado brillante y parejo, y aún más protección tanto al asador como también a la comida y los procesos de cocción."

Cuando la pintura seque por completo, el último paso para restaurar la parrilla portátil para asado es montar pieza a pieza, asegurándote de que los tornillos y tuercas también hayan sido tratadas con el aerosol de alta temperatura, lo que te asegura una cocción segura, sin residuos tóxicos que puedan pasar a tu comida.

"No uses paños húmedos ni agua para limpiar la parrilla, ya que podría exacerbar el óxido presente."