¿Qué ocurre con los tatuajes y los piercings durante el embarazo?

Las mujeres con piercings y tatuajes pueden tener algunos inconvenientes menores durante el embarazo. Veamos qué puede ocurrir en estos casos.

Embarazadas con tatuajes y piercings

Tatuajes y piercings en mujeres embarazadas

La mayoría de las chicas más jóvenes tienen algún tatuaje o se han colocado un piercing en alguna parte del cuerpo. Dependiendo dónde tengas el tatuaje o el piercing, debes o no tener algunas precauciones para evitar problemas.

Problemas con el tatuaje durante el embarazo

En algunos centros de tatuajes serios y profesionales a las chicas les preguntaban más de una vez si están seguras antes de tatuarse la panza, los pechos o el borde inferior de la cintura (donde se coloca la anestesia epidural), debido a que cuando estás embarazada, y luego con la lactancia, la piel se estira y el bonito duende o delfín que cruzaba tu vientre o pechos, luego del embarazo, se puede transformar en un terrible manchón sin forma.

¿Qué ocurre con los tatuajes y los piercings durante el embarazo?
Si no tienes tatuajes o piercings y quieres hacerte uno ahora que estás embarazada, piensa primero si no será mejor esperar a que pase la lactancia

En el caso de la anestesia epidural, algunos médicos no están del todo tranquilos con inyectar la zona tatuada, por la posibilidad de que los químicos de la pintura provoquen alguna reacción desfavorable.

Si ya tienes un tatuaje en alguna parte de tu cuerpo que pueda verse deformado por el crecimiento de la piel y el aumento de peso, lo mejor es que consultes con un profesional de la piel para que te recomiende cremas hidratantes y cómo usarlas para que todo vuelva a su lugar.

Si no tienes tatuajes y quieres hacerte uno ahora que estás embarazada, piensa primero si no será mejor esperar a que pase la lactancia. Si no quieres esperar tanto, al menos tendrás que aguardar hasta el segundo trimestre para hacerlo, porque durante el primer trimestre cualquier tipo de cambio en tu cuerpo puede afectar al crecimiento del feto.

Además, procura asegurarte de encontrar un centro de tatuajes profesional donde te dejen ver la composición de los pigmentos que usan, que te demuestren cumplir con las normas de seguridad e higiene máximas y que usen agujas y cánulas nuevas, o bien esterilizadas, para asegurarte de que no recibirás ninguna enfermedad, ni las más graves como el VIH o la hepatitis B, ni cualquier otra que ande dando vueltas por un local que no cumple con las normas de higiene.

Problemas con el piercing durante el embarazo

En el caso de los piercings, las recomendaciones son más o menos las mismas si todavía no te lo has hecho. Y si ya lo tienes, dependiendo de dónde lo tengas, será mejor que te lo quiten hasta que haya pasado el parto o la lactancia.

Por ejemplo, los piercings en el ombligo serán los que debes quitarte para dejar que tu abdomen crezca sin problemas, y evitar feos dolores o heridas si tu ombligo es de esos que salta hacia afuera durante el embarazo.

Si tienes piercings en los pezones deberías hacer lo mismo; tus pechos crecerán considerablemente, y además, no querrás darle de mamar a tu bebé y que se lleve el arete a la boca.

Si no quieres que la perforación se cierre durante el embarazo, en el ombligo muchas mujeres se colocan un hilo de lana gruesa. Para el de los pezones, mejor consulta al médico, incluso antes de quitártelo, para evitar infecciones o problemas similares.

"Los piercings en el ombligo serán los que debes quitarte para dejar que tu abdomen crezca sin problemas."

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"Si no quieres que la perforación se cierre durante el embarazo, en el ombligo muchas mujeres se colocan un hilo de lana gruesa."