¿Qué es la Marea Roja?

Qué es la marea roja? Cómo evitar las toxinas de la marea roja. Consejos para evitar la marea roja.

La marea roja es un crecimiento de ciertas algas que contaminan la flora y la fauna marina, representando un serio riesgo para tu salud.

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Descubre de qué se trata este fenómeno, cómo se produce, y qué debes hacer para evitar sus daños.

¿Cómo se Forma la Marea Roja?

La marea roja ha sido el objeto de numerosas composiciones literarias, obras artísticas y, por supuesto: también de terribles presagios y creencias que rondan desde lo mitológico hasta lo religioso. Pero en realidad, no es otra cosa que un sobrecrecimiento de ciertas algas en los cursos de agua marina, acumulándose en las costas. Para ello, debe darse ciertas condiciones de temperatura, luminosidad, corrientes, salinidad y algunas más, entre las que participan los niveles de contaminación de las aguas oceánicas producto de la actividad del hombre.

Por eso, en ciertos climas y condiciones atmosféricas puede haber una mayor concentración de estas algas que infectan a la vida animal y también al plancton marino. Por eso, conviene consultar la procedencia de los alimentos y conocer el estado de las aguas costeras antes de zambullirnos en ellas, para saber si hay floraciones algales (o “FAN”).

¿El agua siempre se ve roja?

A pesar del claro nombre de “marea roja”; lo cierto es que no siempre verás el agua teñida de este color. A veces aparecen simples manchas rojizas, verduzcas o amarillentas, pero otras veces no hay cambios en su tonalidad, sabor u olor, sino que la infección y el crecimiento de las algas se detecta sólo mediante análisis. Conocer los informes del organismo pertinente es la mejor manera de saber cuáles aguas son seguras para la pesca y para el disfrute.

"Las toxinas pueden ser del tipo paralizante, diarreico, neurotóxico y amnésico, en cada caso. Por eso, es importante conocer la procedencia de los pescados y mariscos que consumas."

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¿Es peligrosa?

Las algas (de hecho: microalgas) que se acumulan en las costas ingresan a los moluscos bivalvos cuando filtran el agua para obtener sus alimentos, y también al cuerpo de algunos peces de mar, quedando alojados en sus sistemas y pudiendo llegar hasta el organismo del hombre. Estas toxinas pueden ser del tipo paralizante, diarreico, neurotóxico y amnésico, en cada caso. Por eso, es importante conocer la procedencia de los pescados y mariscos que consumas, verificando que no provengan de zonas contaminadas por florecimientos de "marea roja".

Cuídate particularmente en el consumo de mejillones, ostras, machas, almejas, berberechos, vieiras, cholgas, también los caracoles de mar, los locos, los pescados de agua salada y muchos más. Otros alimentos de mar no presentan tantos riesgos, pero de cualquier modo siempre conviene conocer la procedencia y salubridad de pulpos, calamares, langostas, langostinos, cangrejos, camarones y demás peces.

Cabe destacar que los métodos de cocción, incluso los más lentos, con aceites, con agua o con ácidos, no elimina las toxinas, por lo que la mejor idea es evitar cualquier alimento de mar cuyo origen no conozcamos con precisión, y cuya salubridad no tengamos verificada.

Síntomas de la marea roja en humanos

Ante una posible contaminación con estas toxinas, puede que sientas una sensación de hormigueo en la boca, debilidad muscular, náuseas, vómitos y, en casos severos, ceguera, amnesia, dificultades respiratorias y parálisis.

Sintomas de la marea roja en humanos. Toxinas de la marea roja.

Presta atención a los informes de los organismos costeros y a los sistemas de seguridad, pues este fenómeno a veces es indetectable a simple vista.

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Si has comido pescados o mariscos y sientes la lengua, las mejillas o el rostro adormecidos o con hormigueos, o si sientes cualquiera de los demás síntomas, ve con prisa al médico para verificar si se trata de la toxina, y poder aplicar las soluciones pertinentes en cada caso particular. Comprende que no hay cura, sino tratamientos que te ayudan a persistir hasta tanto tu organismo metabolice las toxinas de la marea roja en tu organismo.

"Ante una posible contaminación con estas toxinas, puede que sientas una sensación de hormigueo en la boca, debilidad muscular, náuseas, vómitos y, en casos severos, ceguera, amnesia, dificultades respiratorias y parálisis."