Cómo Corregir la Postura Corporal

Aprende 3 ejercicios fáciles para lograr una buena postura con sólo 5 minutos por día, en una actividad que también mejorará tu salud mental y emocional.

Mujer encorvada y luciendo la postura corporal correcta.

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Estos tres ejercicios te enseñarán a mejorar la postura corporal. Hazlos a diario y recuerda mantener una buena posición durante el día.

Beneficios de una Buena Postura

En este artículo aprenderás a mejorar la postura corporal utilizando algunas posiciones devenidas del Yoga, que son fáciles de realizar cualquiera sea tu condición física. Proponerte corregir tu postura es la manera más simple de verte mejor, con más seguridad y comodidad, y de una manera mucho más atractiva para todos los que te rodean.

Comprendemos a la “buena postura” como una correcta alineación de la columna vertebral, lo que nos permite tener la espalda erguida, los hombros hacia atrás y lejos de las orejas, el mentón paralelo al suelo, y la cabeza bien centrada. Esta posición se logra fortaleciendo los músculos en la espalda y el torso (principalmente), tratando de mantenerla hasta tanto se convierta en un hábito natural en nuestra vida.

Una buena posición corporal quita la presión que las costillas hacen sobre los pulmones y el corazón, dándoles más lugar para expandirse al cumplir sus funciones. Vale decir: tu sangre fluye mejor y tus pulmones trabajan con menos esfuerzo y, con ello, tienes una mayor oxigenación de cada célula, incluyendo tu cerebro, favoreciendo a su vez una mejor función cognitiva.

Niño frente al ordenador con una mala postura corporal.

Es fundamental enseñar a los niños a cuidar la postura desde temprana edad, para favorecer un desarrollo óseo y muscular adecuados.

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También evitará los dolores y molestias producto de estar encorvados constantemente. Le podrás decir adiós al dolor de espalda, caderas y rodillas, simplemente poniéndote en una pose que de por sí es natural en los humanos. Además, una mejor postura afirmará tus abdominales, ¡y hará desaparecer esa pancita!

Incluso tu rostro se beneficiará: por ejemplo, al tener la cabeza de lado o el mentón orientado hacia el suelo, favoreces el desarrollo de la papada, mientras que si te ubicas en paralelo al suelo favorecerás la tersura de esta zona, manteniendo un cuello más firme y sexy durante los años.

3 ejercicios para corregir la postura corporal

El Yoga es simplemente fenomenal. Siempre que puedas, toma clases o practícala en casa. Y cuando no tengas tiempo suficiente, haz los siguientes movimientos unos pocos minutos por día. Recuerda complementarlos con ejercicios para mejorar la postura:

Respiración

Toma la pose Sukhasana: sentado en una superficie plana y firme (cómoda), con las piernas cruzadas al frente y la espalda erguida, pon las manos sobre las piernas, mantén el abdomen algo tenso (imagina que llevas el ombligo hacia más cerca de tu columna), y coloca los hombros hacia atrás, lejos de tus orejas.

Imagina que un hilo invisible jala tu cabeza hacia arriba, extendiendo tu columna. Si te cuesta tomar la pose, descansa la espalda en una pared. Manteniendo esta postura, inhala lentamente por la nariz hasta llenar tus pulmones. Mantén el aire un segundo y libéralo por la nariz, lentamente. Repítelo por algunos minutos: tan sólo esto fortalecerá poco a poco tu musculatura.

Hombros, brazos y espalda alta

Toma la pose Adho Mukha Svanasana / Perro Boca Abajo: posa los pies separados al ancho de las caderas, y las palmas al ancho de los hombros, con piernas y brazos más bien extendidos y los glúteos hacia el techo, como si fueras un triángulo. Mantén los abdominales tensos, acerca la parte superior de tu cabeza hacia el suelo, y respira lento y profundo. Pasados algunos minutos, pasa a la posición de plancha (como si fueras a hacer flexiones de brazos), y mantente allí por tantos segundos o minutos como puedas.

Espalda

Toma la pose Tadasana: Parado, con los pies algo separados y bien posados en el suelo, y las piernas firmes. Mantén la espalda recta, el mentón en paralelo al suelo, y los hombros hacia atrás. Lleva las manos al frente de tu pecho, en posición de plegaria, y concéntrate en inhalar y exhalar lentamente, mientras percibes cómo tu columna se siente cada vez más cómoda, y tu espalda más fuerte.

Recuerda mantener la postura corporal al estar sentado, especialmente frente al ordenador, y también al estar de pie. Tu espalda no debe doler, aunque puede que sientas algo de incomodidad los primeros días. Conforme pase el tiempo, notarás que estas acciones tan simples te harán sentir de maravilla.

Escrito por: Eugenia