¡No quiero ir a la escuela!: ¿Qué hacer en estos casos?

Luego de unas largas vacaciones el regreso a clases no suele ser visto con entusiasmo por el niño. ¿Cómo manejar la situación?

Qué hacer cuando el niño no quiere volver a la escuela

¡No quiero ir a la escuela!: ¿Qué hacer en estos casos?
Cuando el calendario marca el regreso a clases, es natural que los niños pongan mala cara

Qué hacer cuando el niño no quiere regresar a clases

La época de las vacaciones (las largas y las cortas) es genial para todos los niños. Se levantan más tarde de la cama, no hay más obligaciones que cumplir con la cita de los juegos, no hay deberes por hacer mañana y sólo hay tiempo para jugar.

Cuando el calendario marca el regreso a clases, es natural que los niños pongan mala cara, que no aprecien esta idea de tener que volver al tedio de la educación, mucho más cuando no tienen una motivación en el ambiente escolar.

Pero puedes hacer algo al respecto. Y no necesitarás valerte de regaños, enojos y enfrentamientos al grito de “irás a la escuela porque yo lo digo” para hacer que tu pequeño o tu niña quiera volver a clases.

¿Por qué tu hijo no quiere ir a clases?

Cuando tu hijo te diga que no quiere volver a clases, en lugar de no darle importancia o de contrarrestarla, pregúntale por qué no quiere hacerlo. Pero a tus términos: sin mañas, sin quejas, sino explicando con sus palabras “de niño grande”, el por qué real de su pedido. Procura entenderlo: quizás haya una razón externa por la que no quiera regresar a las aulas, como abusos, maltratos, o también falta de motivación a nivel académico.

Este es un tema por demás delicado al que debes prestar especial atención. Hay maestros menos dedicados, currículas académicas que van por debajo del nivel de algunos niños, y técnicas de estudio y aprendizaje que no se orientan en la misma dirección que la de tu hijo. Habla de esto con tu pequeño, quizás lo que lo motive sea un cambio de clase o transferirlo a una escuela que lo desafíe a aprender de un modo que le sea mucho más interesante.

Los beneficios de ir a clases desde el primer día

Explícale las ventajas de ir a clases. Enfócate en la parte social, en lo divertido, o también en sus clases favoritas. No hables del recreo, ni de la campana, ni de los horarios. Explícale, en cambio, que si definitivamente no quiere ir a la escuela, entonces puede quedarse en casa… pero no sabrá qué han hecho sus compañeros en las vacaciones, ni recibirá los dulces que muchas maestras suelen llevar en el primer día de clases, no podrá elegir a sus compañeros especiales para las clases, ni elegir su asiento en el aula… concéntrate en las ventajas de ir a la escuela sin hablar de la parte “aburrida”, sino de la más directa a los ojos infantiles.

Prevenir el problema

Esto también es por demás importante para aliviar el regreso a clases: las vacaciones son para jugar y descansar, no para quedar fatigado. A veces los niños tienen demasiadas actividades en los días de descanso, de las que disfrutan a pleno. Pero controla los últimos días antes de volver a la escuela, dejando al menos los dos últimos para las actividades con menos actividad física.

"Cuando tu hijo te diga que no quiere volver a clases, en lugar de no darle importancia o de contrarrestarla, pregúntale por qué no quiere hacerlo."

Planifica una acampada en el jardín de la casa para aprender a hacer fuego y a preparar smores y malvaviscos, o una noche de películas en el sofá de casa, haciendo una pijamada con sus mejores amigos. Así te asegurarás de que tu hijo o tu niña se divierta hasta el último momento, pero sin fatigar su cuerpo y mente, manteniéndolos frescos y energizados para el regreso a clases.

"Explícale las ventajas de ir a clases. Enfócate en la parte social, en lo divertido, o también en sus clases favoritas."