Cómo mejorar las frutas y verduras que no están maduras

Ya sea porque están pasados o muy verdes, las frutas y verduras que no están maduras no presentan la mejor imagen. De todas maneras, pueden consumirse sin problemas, y mejoraremos su aspecto con estos consejos.

Cómo mejorar las frutas y verduras que no están maduras

Cómo mejorar las frutas y verduras que no están maduras
Cómo mejorar las frutas y verduras que no están maduras

A menudo nos sucede que tenernos algunas frutas y verduras que olvidamos en la heladera o en el sitio de conservación, y cuando queremos utilizarlas para nuestros platos, ya no se encuentran en su estado ideal. También puede ocurrir que las hemos comprado antes de que lleguen a su correcta maduración. Por eso, aquí te presentamos algunos trucos para poder aprovecharlas en cualquier momento.

Cómo aprovechar las frutas y verduras

Frutas o verduras que aún no están maduras

  • Por ejemplo, las paltas pueden madurar envolviéndolas en papel de diario y colocándolas junto a una manzana, en la frutera, para ayudar a su maduración.
  • Frutas como la banana o la manzana también pueden ser envueltas en papel periódico y conservadas en la frutera, fuera de la heladera, para que maduren solas. Los cítricos, por su parte, deben permanecer a temperatura ambiente para que terminen de madurar, pero si los queremos aprovechar antes de que lo hagan, podemos colocarlos en agua bien caliente por algunos minutos, para poder así extraer más de su jugo.

Vegetales o frutas que se han excedido en su tiempo de maduración

  • Por ejemplo, las zanahorias demasiado maduras se tornan un poco blandas. Para mejorar su textura, las sumergiremos por media hora en agua bien helada, y quedarán revitalizadas.

"Las frutas o verduras que aún no están maduras, debemos proveerles la temperatura adecuada para poder aprovecharlas."

  • La lechuga y algunos vegetales de hojas verdes, cuando se han pasado de término, lucen mustios. También podemos colocarlos en un recipiente con agua bien fría, enriquecida con unas gotas de jugo de limón, manteniéndolas allí (y dentro de la heladera en este recipiente) por una hora.
  • Si compramos tomates que ya están demasiado maduros, pero no los vamos a usar por el momento, podemos llevarlos al freezer, preferentemente individualizados y protegidos por papel encerado. Para usarlos, simplemente los retiramos del frío y los colocamos en agua fría unos minutos. Esto también facilitará mucho la tarea de pelarlos.
  • Las bananas o plátanos demasiado maduros lucen amarronados en sus cáscaras, además de blandos (cuidado, cuando han sido conservados en frigorífico su cáscara puede lucir marrón, pero la fruta puede estar incluso verde aún). Podemos aprovecharlos para pisarlos o para cocinar con ellos, ya que al pasarse de maduración, adquieren aún más sabor. Una buena opción es preparar licuados de banana con leche o agua.