Cómo hacer Flores de Malvavisco

¿Quieres que el café o chocolate caliente sean en verdad especiales?. Haz estas flores con malvaviscos caseros y disfruta del placer a su máxima potencia.

Cómo hacer flores de malvaviscos caseros. Receta para hacer flores con malvaviscos. Malvaviscos caseros para acompañar el café

Las flores de malvavisco se abren delicadamente en tu taza, dándote al chocolate o café un extra de sabor, aroma, ¡y encanto!

Receta de Flores de Malvavisco

Para acompañar el café o el chocolate caliente, para obsequiar, para compartir en familia y hasta sorprender a tus amistades en un encuentro cualquiera, estas flores de malvaviscos serán la reina del evento. Son fáciles de hacer, muy sabrosas, y al abrirse delicadamente en las tazas crearán esa pequeña magia que hará de cualquier encuentro uno mucho más especial.

"Los anillos de chocolate mantendrán la forma de flor de los malvaviscos. Si no te gusta el chocolate blanco, haz algo similar con uno negro o de leche, o con caramelo de azúcar."

Cómo hacer malvaviscos caseros

Si nunca antes los has preparado, debes saber que hacer malvaviscos caseros es muy fácil. Para su preparación básica usamos una bandeja amplia, creando una “plancha” que luego cortamos en cubos o cilindros, usando cuchillos de buen filo o también cortantes para galletas. En esta idea modificaremos los tamaños y cortes, pero respetaremos la receta original.

Ingredientes:

  • ½ taza de agua bien fría
  • 3 sobrecitos de gelatina en polvo sin sabor, o del sabor/color que quieras (15 gramos)
  • ¼ de taza de agua hirviendo, más 2 cucharadas para hidratar la gelatina
  • 1/3 de taza de agua a temperatura de ambiente
  • 2 tazas de azúcar común
  • ¾ de taza de miel, sirope de maíz o el endulzante que prefieras
  • ¼ de cucharadita de sal fina
  • ¼ de taza de azúcar glas (impalpable, en polvo)
  • 1 cucharada de fécula de maíz
  • Opcional: cacao en polvo, esencia de vainilla, o el sabor que quieras añadir
Cómo preparar flores con malvaviscos caseros. Flores de malvaviscos para acompañar el café o chocolate

Dale colores, sabores y formas a los malvaviscos, para sumar encanto a cada sorbo de chocolate caliente.

© Depositphotos.com/BarbaraNeveu

Preparación de los malvaviscos

Coloca en el bol de la batidora las 2 cucharadas de agua y la gelatina, revuelve apenas, y deja hidratar unos 10 minutos. Mientras tanto, en otro bol pon el agua hirviendo, el sabor que quieras usar (opcional) y el azúcar. Integra en una pasta.

Pon una olla a fuego moderado y agrega el azúcar común, la miel o el sirope, 1/3 de taza de agua templada y la sal. Revuelve para integrar y cocina sin revolver hasta que la preparación alcance los 115°C, o que se vea como un almíbar liviano. Agrega la mezcla del segundo bol, deja que tome temperatura, y retira del fuego.

Enciende la batidora con la gelatina hidratada, y ve agregando en hilo la preparación caliente. Comienza con un batido regular y, cuando hayas agregado toda la preparación, sube la velocidad al máximo, batiendo por unos 20 minutos o hasta que se forme una pasta espesa y brillante.

Mientras bates, prepara moldes amplios y planos (como los de pizza o galletas, con uno o dos centímetros de altura en el borde) cubriéndolos con papel film de cocina, engrasado ligeramente. Vierte allí la preparación en una capa muy delgada (medio centímetro como máximo, por eso usamos varios moldes), aplana la parte superior con el dorso de una cuchara húmeda, y cubre con otro trozo de papel film engrasado. Deja reposar a temperatura de ambiente por 10 horas, o todo un día.

Cómo crear las flores con malvaviscos caseros

Lo siguiente será fundir y templar chocolate blanco, que luego pongas sobre una placa de silicona antiadherente estirándolo finamente. Cuando tome cuerpo, córtalo en tiras y, ayudándote con papel de hornear engrasado, modela anillos de unos 2 centímetros de espesor, y no más de 1 centímetro de altura. Estos anillos de chocolate contendrán las flores. Si no te gusta el chocolate blanco, haz algo similar con uno negro o de leche, o con caramelo de azúcar.

Cuando termine el tiempo de reposo, prepara la mesada con un trozo de papel de hornear espolvoreado con azúcar impalpable, y coloca más azúcar glas en un cuenco. Toma un cortante para galletas en forma de flor (uno que tenga muchos pétalos, mejor), insértalo en el azúcar en polvo, y corta la capa de malvavisco, renovando el azúcar en los cortantes antes de rebanar.

"Para darle sabor a los malvaviscos caseros puedes usar cacao en polvo, esencia de vainilla, o el sabor que quieras añadir."

Toma con cuidado cada flor y ciérrala, llevando los pétalos hacia arriba y acomodando el centro dentro de cada aro de chocolate o de caramelo. Conserva en el refrigerador hasta el momento de consumir. Entonces, sirve el chocolate o el café caliente, y con cuidado coloca una flor flotando al centro: con el calor, el aro de chocolate se derretirá y las flores de malvavisco se abrirán delicadamente en cada taza, ¡con un encanto inigualable!