Cómo hacer manteca de karité en casa

Receta para hacer un compuesto casero natural y no graso, que aprovechará todos los beneficios de la manteca de karité.

100% de votos positivos

Cómo hacer manteca de karité en casa

© Depositphotos.com/elenathewise

Receta para hacer manteca de karité casera

En nuestro artículo "Usos de la manteca de karité" conocimos sus numerosos beneficios para el cabello y la piel. Y aunque es un producto bien sencillo de conseguir, en farmacias, droguerías y tiendas de cosmética, también puedes preparar un compuesto casero no graso en casa para aprovechar sus propiedades.

Ingredientes

Para hacer manteca de karité no grasa y bien natural, necesitarás los siguientes ingredientes (adecua las cantidades al volumen que quieras preparar)

  • 2 tazas de agua (destilada o común)
  • 1 taza de manteca de karité en bloque
  • Aceites esenciales de tu preferencia (los de almendras y de semillas de uva son los más adecuados para esta preparación cosmética)
  • 1 cápsula de vitamina E
  • 1 cucharada de fécula de maíz

Además, hará falta una olla (de preferencia de hierro u otro metal que no sea aluminio), un jarro pequeño, una espátula para mezclar, la licuadora o procesadora de mano, y un frasco de vidrio con tapa de cierre hermético, esterilizado y seco.

Preparación de la manteca de karité casera

  • Coloca el agua destilada en la olla y lleva al fuego bajo, hasta que llegue al punto de ebullición. Alcanzado este punto, pon la manteca de karité natural (entera o cortada en trocitos) en el jarro pequeño y éste sobre el agua hirviendo, para derretir a baño María.
  • Ya disuelta, agrega el aceite esencial que prefieras, unas cinco a diez gotas, y luego de integrar agrega una cápsula (abierta) de vitamina E y una cucharada de fécula de maíz, revolviendo constantemente para evitar que se haga un gran grumo.
    En este punto, comienza a batir con la procesadora de mano o la batidora eléctrica a velocidad media.
  • Retira del agua caliente y sigue batiendo mientras se enfría la mezcla, que irá adquiriendo más consistencia. Cuando llegue a una textura similar a la de las claras batidas a nieve, estará lista para trasladar al frasco esterilizado.
    Deja enfriar bien con la tapa ya puesta, y lleva al refrigerador conservando allí.
  • Si quieres, al momento de retirar del calor puedes agregar unas gotas de esencia, además de los aromas de los aceites que hayas elegido. Lee la lista de aceites esenciales y sus propiedades para elegir el de tu mayor provecho.

Escrito por: Eugenia