Cómo hacer una alfombra de madera para el baño

Para prevenir resbalones y decorar con un estilo rústico el baño, nada mejor que una alfombra de madera hecha con tus propias manos.

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Las alfombras del cuarto de baño suelen quedar a merced de altas temperaturas, alta concentración de humedad, y roces constantes. Pero son elementos indispensables, que nos protegen del frío piso al salir de la ducha, y que previenen resbalones y accidentes de todo tipo. Por ello, aprendamos a hacer nuestra propia alfombra o moqueta de madera para el cuarto de baño, en simples pasos y con un gasto mínimo.

Para realizar una alfombra para el baño de madera de un tamaño bastante estandarizado, necesitaremos listones y varillas de madera, algunos clavos, y pinturas especiales para su protección. Elige maderas fáciles de trabajar, y que reciban bien los productos a aplicar. El pino y las maderas compuestas (MDF, DM, fibrofácil o aglomerado) son ideales, pues absorben y fijan a la perfección los elementos de tratamiento necesarios para realizar este trabajo.

Para realizar una alfombra de 35 centímetros de ancho, utilizaremos listones de esa medida de largo, por unos 5 centímetros de ancho, y no más de un centímetro de espesor. También utilizaremos listones de un centímetro, que nos permitirán unir y separar los listones a igual distancia. Adquiere tantos listones y tablas como sean necesarias, para realizar una alfombra de un ancho adecuado para tu cuarto de baño.

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Bajo estas medidas, por ejemplo, si quieres realizar una moqueta de unos 60 centímetros de ancho, utilizaremos diez tablas y nueve listones, finalizando ambos extremos en tablas. La tabla puede poseer flexibilidad, o bien quedar fija y plana. Si quieres esta segunda opción, aprovecha tres barras de listones del ancho de la moqueta para dar mayor altura a la alfombrilla.

Para armar la alfombra, coloca una de las tablas en la mesa de trabajo, y marca su centro. De acuerdo a esta medida, coloca un trozo de listón: para una tabla de 35 cm, bastará con utilizar un listón de 6 a 8 centímetros de largo, bien centrado. Junta ambas maderas con cola de carpintero, o bien con finos clavos, asegurándote de que sean clavos de material inoxidable, que queden bien colocados y sin exposición. Luego clava la siguiente tabla en su sitio (sin hacer chocar los clavos), y el siguiente listón, con gran prolijidad, hasta llegar al largo deseado para la alfombra.

Ya con la pieza confeccionada, lija para eliminar suciedad, emprolijar la superficie, y retirar cualquier marca realizada. Repasa la superficie con un paño apenas húmedo, y aplica una mano de protector para maderas. Este protector tendrá la apariencia y consistencia de un barniz común, pero con un agregado muy especial y necesario: se trata de un material que sella los poros de la madera, protegiéndola no sólo contra la humedad, sino también contra la formación de hongos y moho.

Este tratamiento de impregnación dará a la alfombra gran protección. Pinta o aplica de un lado, deja secar, voltea y pinta del lado contrario, asegurándote de cubrir bien los bordes y uniones. No temas en utilizar buena cantidad de producto, pues la madera lo irá absorbiendo. Para una mayor protección, aplica dos manos de este producto, dejando secar a la perfección entre ellas.

Aumenta la protección colocando cintas antideslizantes en la zona de apoyo de tu nueva moqueta de madera para el cuarto de baño. Económica, decorativa, ¡y completamente útil!