La estimulación y el seguimiento del desarrollo psicomotriz del niño

El seguimiento del desarrollo del niño por parte de los padres debe ser continuo, para trabajar en conjunto con el pediatra y así tratar cualquier anomalía que pueda presentarse.

El desarrollo psicomotriz y la estimulación

El desarrollo del niño

Comenzamos a observar esa maravilla que hemos traído al mundo… se mueve dormido, se mueve despierto, mira, escucha… todo nos sorprende y nos llena de dudas.

La maternidad es siempre un aprendizaje, aunque sea tu segundo o tercer hijo, siempre lo notarás diferente, y cuando comience a crecer notarás más diferencias.

Es bueno informarte y saber que el desarrollo de un niño es secuencial, por lo que irá adquiriendo diferentes capacidades en orden ya que cada una ayuda a alcanzar la siguiente.

Esto le da carácter progresivo, porque aumentará la complejidad de las funciones y se hará coordinado, con la interacción de las diferentes capacidades para alcanzar habilidades superiores.

La estimulación y el seguimiento del desarrollo psicomotriz

De por sí, el desarrollo físico del niño se dará naturalmente porque su organismo está bien programado, pero tan importante como esto es la estimulación que reciba.

Para esta estimulación, trabaja en conjunto con el pediatra. El profesional sabrá indicarte si nota alguna anomalía o diferencia en el desarrollo del niño cuando lo vea, pero eres tú quien debe hacerle notar si ves algo que no te parece normal.

Lo anormal puede ser cualquier cosa, no sólo referido a cuestiones intelectuales solamente, puedes notar que vomita mucho luego de tomar la leche, y entonces alertar sobre un posible reflujo, o que luego de comer ciertos alimentos no lo notas igual, o sus deposiciones no son las normales, para alertar sobre una posible enfermedad de asimilación de nutrientes como la celiaquía.

En lo que respecta al desarrollo motriz, la mayoría de los niños de igual edad hacen lo mismo, por lo que si notas que tu bebé hace cosas distintas o no ha asimilado el lenguaje de igual manera, puedes consultar.

En muchos casos tiene que ver con la crianza; por ejemplo, mi primera hija concurrió al jardín de infantes desde los 6 meses, al año de vida hablaba casi sin problemas de dicción y contaba con un vocabulario completo y muy variado; mi segunda hija no concurrió al jardín desde tan pequeña y su vocabulario al llegar al año de edad es completo, variado pero con muchos problemas de pronunciación

La diferencia entre las niñas no es más que la estimulación, estando en el jardín la niña más grande debía hacerse entender y escuchaba más voces que la pequeña, siempre en casa y con poca necesidad de esforzarse para hablar bien.

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Cada niño tiene su propio tiempo de maduración y de asimilación de la información, algunos tardarán más que otros en conseguir diferentes habilidades, lo importante es que nunca te quedes con la duda y que el médico controle con regularidad el desarrollo.