Cómo es el proceso de cambio del biberón al vaso

El paso del biberón al vasito es un momento importante para el bebé, y aún más para los padres.

Cuando el bebé pasa del biberón al vaso

El paso del biberón al vaso

Cuando el pequeño deja atrás el biberón y comienza a asir su vaso, con o sin tapa, demuestra un desarrollo psicomotriz apropiado, que bien puede comenzar a manifestarse a partir de los 7 meses de edad.

Por una cuestión de peso y ergonomía, evita dar al bebé vasos de vidrio o metálicos. Lo mejor es darle vasitos plásticos (siempre hipoalergénicos y de buena calidad, libres de pinturas extravagantes), comenzando por los que tienen una tapa de cierre hermético y que deben utilizar con cierta succión. En sólo un mes, el bebé aprenderá la mecánica de inclinar el vaso para beber, mientras que el uso de esta tapita (el “zippy cup”) hará más simple la transición del biberón al vaso.

Lo mejor es darle un vasito con una o dos asas laterales, de modo que pueda tomarlo con mayor facilidad. Hasta que aprenda la mecánica de su uso, contar con la tapa de cierre hermético evitará suciedades y enchastres. Luego, cuando ya tenga la motricidad fina adecuada para su uso, quita la tapita y deja que beba a su gusto. Aproximadamente hacia el año de edad, el bebé ya estará listo –en la mayoría de los casos- para tomar en vasos sin asas, siempre de plástico liviano y de la mejor calidad.

Cómo es el proceso de cambio del biberón al vaso
Es natural que el bebé quiera utilizar los elementos de los adultos

El vaso de los adultos

Es natural que el bebé quiera utilizar los elementos de los adultos, aproximadamente a partir de los 15 meses de edad. Es una buena idea permitírselo, siempre ayudándole a asirlo y levantarlo. Con tiempo, enséñale la palabra “vidrio”, indicando que se trata de elementos pesados, que pueden romperse. El pequeño aprenderá la distinción entre sus elementos y los de los adultos, y comenzará a prestar más atención al uso cuidadoso de los segundos.

La recomendación es servir poco líquido en los vasos y tazas sin tapa de cierre hermético, para permitir un mejor funcionamiento y uso de los mismos. Además, recuerda que es muy habitual que los pequeños de hasta 3 años vuelquen sus vasos, por poca atención, en particular si durante las comidas juegan o ven la TV. Una medida de uno y medio a dos centímetros de altura de jugo o de agua minimizará los enchastres y ayudará a que los pequeños no beban agua en demasía durante las comidas, y si piden más, sólo debes rellenar la cantidad en sus vasos. Siempre será mejor que servir un vaso completo para sólo verlo volcado en el piso.

Las bebidas

A partir de los 6 meses de edad, cuando comienza la alimentación, puedes complementar la lactancia materna con leche maternizada en biberón. Luego, podrás incorporar agua mineral de la más alta calidad, o bien agua del grifo hervida durante diez minutos e higienizada con dos gotas de lavandina o cloro por cada litro, dejándola reposar una hora antes de su consumo.

A partir de los 13 o 14 meses de edad, puedes comenzar a darle a tu bebé jugos naturales sin pulpa, o bien jugos preparados que no tengan conservantes ni químicos agregados. Hay marcas comerciales especialmente formuladas para bebés y niños, más saludables. También a esta edad se puede incorporar agua carbonatada o soda.

No se recomienda el consumo de refrescos y bebidas gaseosas sino hasta los 4 o 5 años de edad. Seguro que son dulces y atractivas para los pequeños, pero son altamente perjudiciales a su correcto desarrollo, y también para el bienestar del sistema digestivo del bebé. Evita las gaseosas todo lo que puedas, e incluso enséñale por qué no le das de esas bebidas, para que prefiera no consumirlas en cumpleaños, guarderías o eventos sociales.

"Por una cuestión de peso y ergonomía, evita dar al bebé vasos de vidrio o metálicos."

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"En sólo un mes, el bebé aprenderá la mecánica de inclinar el vaso para beber."