Cómo enseñar a los hijos a tratar a los demás con respeto y buenos modales

Los niños aprenden por repetición y su maestro principal es el ejemplo. De nosotros depende que ellos sean educados y respetuosos.

Cómo enseñar buenos modales o los niños.

Enseñar buenos modales con el ejemplo

Una satisfacción muy grande para nosotros, como padres, es ver a nuestros hijos ser agradecidos, corteses y amables, porque estas actitudes no se aprenden solas, sino que son el fruto de un trabajo difícil que debe hacerse todos los días.

La mejor forma de lograr que nuestro niño sea educado es educándolo… si ya sé que suena muy fácil… pero en realidad puede serlo si le enseñamos con el ejemplo.

Como en muchos otros casos, el niño aprende lo que ve y escucha, por lo que enseñar con el ejemplo es la primera etapa.

El ejemplo debe estar siempre presente en casa y en todos los ámbitos, pero en casa más que otros lados porque es donde el niño aprende. Entre las personas que viven contigo siempre tienen que estar presentes las normas de cortesía: pedir “por favor” y decir “gracias” son las mínimas. Luego, llegan “buenos días, tardes, noches”, “buen provecho” y las demás.

El saludo también lo aprenderán de la repetición y de escucharte, es muy importante que los saludes por la mañana y por la noche o cada vez que los ves. Que te escuchen ser cortés y saludar al entrar a un lugar es también necesario.

Alienta a tus hijos a ser educados

Pero sólo predicando con el ejemplo no es suficiente. En todos los casos es importante mostrarles los beneficios de ser educados y enseñarles lo que deben hacer, no solamente lo que no deben.

Alentarlos y felicitarlos cuando hacen las cosas bien es tan importante como reprenderlos cuando hacen lío.

Cuando tu niño te ve feliz al hacer algo bien y escucha tus palabras de aliento, se sentirá muy contento y buscará hacer más cosas para que lo apruebes y lo felicites… de este modo, todos los días se transformará en un habito el portarse bien y ser educado.

La repetición de las fórmulas de cortesía es la forma en la que podrás enseñar a usarlas, lograrás hacerlos comprender que son mágicas para lograr lo que quieren… mi mamá, cuando mis hijas le dicen “gracias”, responde: “de nada, comete una empanada”, lo que les causa tanta gracia que hasta juegan a pedirle cosas para escucharla.

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Luego, llegan los detalles indispensables, como llamar a la puerta antes de entrar, esperar el turno para hablar, no meterse en conversaciones ajenas y mantener los hábitos de limpieza e higiene.

Todo puedes enseñarlo en casa, como si fuera un juego o con la repetición y el ejemplo, pero siempre que te vean hacerlo.