Cómo Contornear el Rostro

Escrito por: Eugenia

Aprende cómo contornear e iluminar el rostro fácilmente, resaltando tus rasgos más atractivos y disimulando lo que no quieras mostrar.

Cómo Maquillar el Contorno del Rostro

Aquí te enseñaremos una guía completa para contornear el rostro con maquillaje usando simplemente dos tonos de base según tu color de piel, para que resaltes esos rasgos que te hacer ver hermosa, y disimular esos puntos que no te gustan demasiado. Aunque cada rostro es de por sí bello, con esta técnica podrás exaltar eso que más te gusta.

Mujer probando productos para contornear la cara

© Depositphotos.com/kazzakova

Practica en tu espejo cómo contornear e iluminar el rostro, para conocer las zonas de aplicación y los colores que mejor queden en tu piel.

¿Qué es contornear la cara?

La técnica de contorneo, o contorno de maquillaje, se basa en un astuto uso de productos que aportan color al rostro. En reglas generales se utilizan dos gamas: un tono más oscuro que el de tu piel para disimular y restar atención a las zonas prominentes, y uno más claro, con efecto iluminador, para atraer atención a las zonas que consideras más atractivas, simulando estar más iluminadas. En algunos casos también se utiliza un tercer color, más similar al de la piel, para aportar jovialidad y calidez a zonas como los pómulos.

Pero no sólo se trata de “ocultar” y “resaltar”. Al usar los productos para contornear la cara le darás una apariencia diferente, lo que puede ser de gran utilidad si tienes, por ejemplo, tu tabique desviado, un mentón prominente o demasiado hundido, y otros detalles que quieras corregir temporalmente. Te recomendamos usar un iluminador casero, para asegurarte de usar ingredientes naturales y menos ofensivos.

"Al maquillar el contorno del rostro le darás una apariencia diferente a la forma de tu cara, lo que puede ser de gran utilidad si quieres corregir algunos detalles temporalmente."

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Productos para contornear el rostro

Lo primero es tener aplicada la base de maquillaje y, por debajo de ésta, el corrector necesario para cada zona enrojecida, con manchas, ojeras u otras. De esta manera, comenzarás con un “lienzo” de tono matizado y uniforme, ideal para resaltar tu belleza natural.

Para contornear necesitas dos esponjas de maquillaje, o sino aplicar y difuminar el producto con las yemas de tus dedos. En lo que respecta a los productos, es conveniente adquirir un kit contorneador adecuado para tu tono y tipo de piel, siempre de buena calidad y, de preferencia, tan natural como lo encuentres. También se puede usar polvos compactos o bases de maquillaje e iluminadores.

Pasos para contornear la cara con maquillaje

En reglas generales, la técnica de contorneo del rostro consiste en aplicar el color más oscuro a las zonas que quieras disimular o achicar (esto se llama “dar sombra”), y el tono claro a los sectores que quieras resaltar o agrandar (denominado “dar luz”). Para hacerlo con apariencia más natural, usa un tono rosado o similar al de tu piel en los pómulos u otras zonas, según la forma de tu cara y el efecto que quieras lograr. Recuerda difuminar con calma y a la perfección, no apresures el procedimiento o no lograrás el resultado deseado.

Estos son sólo algunos ejemplos que pueden servirte a modo de inspiración, aunque la forma de tu rostro será lo que defina la manera en la que apliques el maquillaje:

Frente amplia: Aplica sombra en los lados, por encima de las sienes, y luz en la zona central-inferior, en forma de triángulo hacia la parte media de las cejas.

Frente angosta: Aplica luz en los lados, y sombras leves en la región central, u omite las sombras.

Frente pequeña: Agranda su altura aplicando luz en la parte superior, por debajo de la línea del cabello.

Nariz ancha: Coloca sombras a los lados y luz en la parte frontal, justo al centro.

Nariz grande: Sombra en las zonas abultadas y a los lados, y luz en la punta de tu nariz.

Nariz pequeña: Aplica luz a los lados y en la punta, para hacerla parecer más grande.

Pómulos pequeños y chatos: Hazlos parecer más grandes aplicando luz en la parte superior, por debajo de las ojeras, y un poco de sombra en la línea inferior, por encima de las mejillas. Coloca un punto de luz al centro.

Pómulos demasiado abultados: Ponte luz leve en el contorno, y algo de sombra al centro. Finaliza matizando en un tono rosado o coral claro, según tu color de piel.

Mentón pronunciado: Sombra al frente y algo de luz a los lados y en la línea de la mandíbula.

Mentón muy pequeño: Luz al centro, y una sombra leve a los lados, hacia la papada.

Mandíbula ancha: Aplica sombras en los extremos de la quijada, y resalta la zona deseada con algo de luz.

Mandíbula pequeña: Corrige su apariencia aplicando luz a los extremos de la quijada, y una suave sombra por encima y hacia las mejillas.

Labios delgados: Corrígelos contorneándolos con luz, especialmente al centro, por encima del labio superior y por debajo del labio inferior.

Según la forma general de tu rostro

Contornear rostros ovalados: Aplica sombra en la barbilla y el mentón, y en el centro de la frente, justo por debajo de la línea del cabello. Ponte iluminador en las mejillas y pómulos, evitando las sienes.

Contornear rostros rectangulares: Aplica sombra a la zona por encima de las sienes y los extremos de la quijada, y luz en el centro de la frente, la zona por debajo de los ojos, la punta de la barbilla o del mentón, y la nariz.

Contornear rostros redondos: Ponte sombra en las sienes, los pómulos en su lado exterior y en la quijada, y resalta el centro de tu frente, la barbilla y la zona por debajo de tus ojos.

"La técnica de contorneo del rostro consiste en aplicar el color más oscuro a las zonas que quieras disimular o achicar, y el más claro en los sectores a resaltar o agrandar."

Mujer luciendo su rostro luego de aplicar la técnica de contorneo.

Con esta técnica podrás resaltar tus “puntos fuertes”, al igual que ocultar las zonas que no quieras mostrar.

© Depositphotos.com/Seprimoris

Contornear rostros triangulares: Haz más pequeña la parte superior aplicando sombra a los lados de la frente, las sienes y las áreas prominentes. Ilumina el centro de la frente, el mentón y la zona por debajo de tus ojos.

Dedica algún tiempo a practicar frente al espejo. Saber contornear la cara requiere de dedicación, a prueba y error, ¡y así lograrás tu propio estilo!