Cómo Controlar el Consumo de Sal Diario

Escrito por: Eugenia

Aprende a disminuir el uso de la sal en las comidas aplicando estos trucos, sin resignar sabor en tus platillos.

Trucos para Consumir Menos Sal

Es uno de los ingredientes más usados en nuestra gastronomía, pero cuando la empleamos fuera de su justa medida se convierte en una amenaza contra nuestra salud y bienestar. Es muy importante aprender a reducir el consumo de sal, sobre todo porque estamos tan acostumbrados a ella que nos parece imposible restringirla.

Salero con sal sin yodo, la mejor opción para consumo humano.

¿Sabes qué sal debemos consumir?. La que no contiene yodo, conocida en algunos sitios como sal "light".

El exceso de este ingrediente eleva la presión sanguínea, favorece la retención de líquidos, y simplemente arruina el sabor verdadero de los alimentos. Por eso aquí te contamos algunos consejos y trucos para disminuir su consumo, sin que tu alimentación se vea modificada ni impactada.

Consumo de sal diario

Muchos se preguntan cuánto es el consumo de sal recomendado, y la verdad es que podemos usar toda la que queramos, siempre y cuando controlemos el sodio. Es decir: si se trata de sal desyodada o marina, podremos salar a placer, pero si es la de mesa común (hipoclorito de sodio), lo ideal es restringirla hasta 5 gramos diarios como máximo, menos aún en personas hipertensas y niños.

"El exceso de sal eleva la presión sanguínea, favorece la retención de líquidos, y simplemente arruina el sabor verdadero de los alimentos."

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Tips para controlar el uso de la sal

Un buen truco para disminuir su consumo es no llevar el salero a la mesa, pues el sólo hecho de tenerlo allí a disposición nos invita a agregar de más a las comidas. Quítalo y usa la palma de tu mano para verterla, tómala de a pizcas, o sólo coloca un pequeñísimo salero con orificios pequeños. Estas son maneras de minimizar el consumo "engañando" a nuestros sentidos.

Evita salar durante la cocción de alimentos, como legumbres, granos, vegetales, frutas y lácteos. Sólo las carnes necesitan un poco de sal antes de la cocción, un poco y por ambos lados, que se absorberá en un breve período de maceración antes de llevar al calor.

Modifica tus recetas; si eres hipertenso o quieres reducir su uso, evita tener en casa olivas (aceitunas), embutidos, carnes ahumadas, quesos enteros, chacinados, o también enlatados con sal agregada, como conservas, sopas y similares. Prefiere los alimentos frescos y los métodos de cocción que conservan el sabor de las comidas, para que no necesiten de este ingrediente.

Por ejemplo, en lugar de hervir o cocinar al vapor las carnes, granos y vegetales, prueba con una vaporera eléctrica, que sella los alimentos, los cocina en menor tiempo, y conserva todo su sabor. Además, no está permitido colocarla en el artefacto, lo que te ayudará a reducir su consumo.

Cómo reemplazar la sal

La mejor sal para el consumo humano es la que no contiene yodo, conocida en algunos sitios como "light". Prueba con alternativas como la sal marina, de vegetales bajas en sodio, o sales de dieta (verificando que no lleven sodio agregado).

Aprovecha los demás sabores para resaltar los de tus platillos. Las hierbas aromáticas y los jugos de limón, tomate, naranjas y algunos más darán toques especiales a tus comidas, sin la necesidad de incorporar sal. También te serán de utilidad los condimentos, aderezos y salsas, libres de sodio y con todo el sabor. Y en las carnes, sé consciente: si la cocinas al horno con queso o jamón no necesitarás agregar más, pues ya estará presente en cantidad suficiente en el lácteo o el embutido.

"Evita salar durante la cocción de alimentos, como legumbres, granos, vegetales, frutas y lácteos. Sólo las carnes necesitan un poco de sal antes de la cocción."

Salero en la mesa. Lo mejor es no ponerlo a disposición para evitar la tentación de usarlo.

Un truco para controlar el uso de sal es no llevar el salero a la mesa, pues el sólo hecho de tenerla allí nos invita a agregarle a las comidas.

Como ves, reducir el consumo de sal diario no es tan difícil y no tienes que resignar sabor en tus comidas. Además, recuerda que puedes usar algunos sustitutos para saborizar tus platos sin necesidad de utilizar este ingrediente. Aplica estas alternativas y no la extrañarás en tu dieta.