Sociedad
Cómo aplicar las sanciones a los niños

Consejos para poner limites a los niños y aplicar sanciones que lo eduquen

Aplicar sanciones a los niños es una situación difícil, para el pequeño que la recibe, y para el padre que suele sentir culpa.

29/06/22 por

Tras una sanción el mensaje para el niño debe ser que no se discute más, es la regla de la casa y se debe respetar.

Los niños y el cruce de los límites

Cuando un niño sobrepasa un límite, rompe con alguna regla o hace alguna travesura que sabe no debe hacer, debe caberle una sanción, ya que la educación y el respeto a los límites debe ser prioridad en su educación, y se debe impartir desde casa. Pero, el quid de la cuestión, para muchas mamás que no pretenden una educación liberal ni autoritaria, es cómo hacer para que una sanción tenga un rol educativo real y no represente autoritarismo.

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Cuándo debemos sancionar a nuestros hijos

Primero debes cerciorarte que tu hijo conoce perfectamente la regla que ha transgredido o desea transgredir (que no estás molesta por una cuestión personal de otro tipo y que embistes contra tu hijo porque es el ser más débil), y cuáles son las consecuencias inevitables si la transgrede.

Si tiene todo claro y la infringe, debes "si o si" aplicar una sanción, porque ha faltado a una de las reglas necesarias para que su crecimiento sea seguro, ordenado y armónico.

No sanciones a tu hijo porque estás de mal humor y sacas reglas mágicamente de una galera. Sancionamos a nuestros hijos con amor para que no los sancionen otros con violencia.

Las reglas deben respetarse ahora en el hogar, pero más tarde deben respetarse en la calle, en la escuela, en las casas donde son invitados...

Para sancionar correctamente, según varios especialistas, debes respetar una serie de principios surgidos de estudios mancomunados de pedagogos, psicólogos, pediatras.

"Siempre la sanción debe estar en consonancia con la regla que se ha violado y la misma debe ser, en la medida de lo posible, concientizadora."

Cómo aplicar la sanción

No debes sancionar enojada, debes sancionar inmediatamente pero una vez retomada la calma (¡cuenta hasta diez y respira profundo!), primero haz una breve exposición sobre la regla que fue violada y por qué razón esa regla existía (en la actividad docente se denomina "fijación de lo aprendido") Un ejemplo válido es el niño de 4 años que queda solo en la bañera (porque sonó el teléfono) y sale de la misma o abre el grifo de agua caliente. Debes recordarle que no puede salir solo porque puede resbalarse y lastimarse o que no puede abrir el grifo porque el agua caliente puede lastimarlo.
Una sanción: al día siguiente en lugar de disfrutar de la bañera con sus juguetes recibirá una ducha o un baño rápido, porque no sabe conducirse en la bañera.

Si tu hijo es mayor y, por ejemplo, trajo una mala nota de la escuela porque olvidó una tarea, la sanción puede ser no dejarlo salir en bicicleta durante una semana o prohibirle una actividad, como los videojuegos que, tú sabes perfectamente, puede priorizar a su responsabilidad escolar.

Siempre la sanción debe estar en consonancia con la regla que se ha violado y la misma debe ser, en la medida de lo posible, concientizadora.

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Si un niño, tira un vaso en la mesa durante la comida y se levanta rápidamente a limpiar, no es necesaria una sanción, cometió una falta que podía evitar (tiro el vaso jugando en la mesa con el hermano, algo que no debe hacer) pero inmediatamente se hizo cargo de su error. No debes insistir sobre el tema, comprendió solo.

La importancia de aplicar sanciones a los niños

Nunca debes sancionar a tu hijo por ti, debes sancionarlo para ayudarlo a estructurarse, para impedir que se dañe. Una actitud liberal "dejar hacer" para no ser autoritaria no es aconsejable, si tu hijo no crece con una familia portadora de ley y no aprende a respetar reglas fijas, se pondrá en una situación de peligro, físico o mental, casi con total seguridad, más tarde o más temprano.

Es inevitable también que te sientas culpable cuando privas a tu hijo de algo que desea, pero lo que debes saber es que al prohibirle algo como sanción por una actitud o conducta incorrecta tu hijo se siente protegido, siente que te preocupas por él, por su crecimiento y por su seguridad y este sentimiento lo ayuda a ganar autonomía, a responsabilizarse.

Cuando, como padres, no podemos dar un encuadre de vida, poner barreras a los osadías, los exponemos a más peligros físicos o psicológicos que al no marcar límites precisos.

Lo ideal es construir una relación con los hijos, desde los primeros días, establecida en base al respeto y la atención mutua. Tú también debes escucharlo a él atentamente.

Sanciones con castigos corporales

Ya sabes que los castigos corporales también forman parte de un criterio de "educación" en el seno de muchísimas familias. La nalgada, la bofetada, el sacudón, son tan graves como la crueldad psicológica y ambas actitudes dejan profundas huellas en la estructuración de la personalidad de los niños.

"Lo ideal es construir una relación con los hijos, desde los primeros días, establecida en base al respeto y la atención mutua."

Debes distinguir entre violencia física sobre el niño y el gesto firme por el cual uno de los padres pone fin a una discusión interminable. El "castigo corporal" puede ser una nalgada (sólo una) sin consecuencias, o una presión sobre un brazo (es preferible a la nalgada ya que las nalgas son una parte privada y el gesto es más humillante, aunque no proporcione daño físico real). El mensaje para el niño debe ser que no se discute más, es la regla de la casa y se debe respetar.

El momento de educar con penitencias y evitar los berrinches

Los niños juegan con los límites todo el tiempo, y es nuestro deber educarlos para evitar que crucen la linea. Usar penitencias y actuar frente a los berrinches es fundamental.

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