Sociedad
¿Qué hacer si tu hijo se come las uñas?

Consejos para evitar que el niño se coma las uñas

Se trata de un habito inconsciente pero que puede generar daños, además de ser poco apropiado a la vista. Veamos cómo ayudar a un niño que se come las uñas.

12/09/20 por Eugenia

Comerse las uñas es una costumbre comúnmente acompañada de sensaciones de nervios y tensión

Mi hijo se come las uñas. ¿Qué hago?

Es una costumbre poco saludable, normalmente acompañada de sensaciones de nervios y tensión o estrés, y muy habitual en los niños y preadolescentes. Reconocer esta conducta es imperativo para darle una solución, pues no sólo resulta en un comportamiento poco agradable a la vista, sino que deteriora el estado de las uñas y puede incluso ocasionar heridas que, con poca higiene o malos cuidados, podría también infectarse.

¿Por qué el niño se come las uñas?

Comerse las uñas es un acto nervioso e inconsciente, es decir, que la mayor parte de las veces que se realiza ni siquiera se sabe. Es importante reconocer si el niño o la niña está atravesando por una situación de estrés físico o emocional, pues morder las uñas y jugar con ellas es un mecanismo de liberación de tensiones acumuladas. Habla con tu hijo, para saber si está todo en condiciones en su vida.

"Si en la familia se está atravesando una etapa conflictiva, esto puede ser una causa clara de que el niño se coma las uñas."

Si en la familia se está atravesando una etapa conflictiva (separaciones, divorcios, peleas constantes, un hijo mayor problemático, una visita indeseada) puede ser una causa clara. Ten paciencia, sin regañar a tu niño, y permitiéndole la descarga aunque haciéndoselo saber.

Cuando comerse las uñas provoca daños

Si hubiera daños en la piel, sangrado o si la situación fuera excesiva, recuérdale a tu hijo no morder sus uñas cada vez que lo veas haciéndolo. Si el pequeño quiere mejorar en verdad, pedirá también a sus amigos que lo asistan, recordándole que no debe morderlas cuando lo vean en el acto.

Hay estrategias algo abrumadoras pero efectivas para detener el mal acto. Una de ellas es colocar guantes al niño (en el invierno, claro), pues no podrá morder sus dedos con ellos puestos. Si fuera verano puedes recurrir a alternativas, como colocar banditas o cintas adhesivas hipoalergénicas (buenas para la piel pero con un sabor terrible) en las puntas de cada dedo de tu hijo o hija. Así evitará morderles, haciendo que vuelvan a crecer, y también irá eliminando el mal hábito sin que siquiera lo note.

"La práctica de deportes y la realización de tareas manuales es una excelente idea para evitar el hábito de comerse las uñas."

Prácticas y productos para evitar que se coma las uñas

En las niñas más coquetas puedes recurrir a esmaltes específicamente formulados para ello. Son esmaltes no tóxicos, pero con agregados que les aportan un sabor espantoso. Así, al morder las uñas recordarán que ya no deben hacerlo, pues sus bocas sabrán a asco. En los varones, frotar sus uñas en jabón puede ser efectivo, al igual que pincelar las uñas y puntas de los dedos con solución amarga.

La práctica de deportes y la realización de tareas manuales es una excelente idea para evitar el hábito de comerse las uñas, pues mantiene al niño en actividad y con sus manos ocupadas. Puede tratarse de tejer, crear o modelar elementos con masillas, jugar con consolas de mandos que requieran el uso de ambas manos o lo que sea que el niño disfrute. Entre los deportes y actividades todos son útiles, aunque los relajantes serán más eficientes para descargar tensiones acumuladas.

Cómo actuar cuando los niños se comen las uñas

Niños que se comen las uñas: ¿qué hacer?

En la primera infancia, no es muy raro que algunos niños se “coman” las uñas. Esto no debe ser algo que preocupe demasiado a los padres, al menos en un comienzo, ya que ese hábito suele desaparecer con el crecimiento natural del niño.

Te gusta esta nota?