Consejos para ahorrar cuando tienes que comer fuera de casa

Comer en el trabajo o la calle suele ser un gasto elevado si sumamos todo el mes. Mejor organizarse para ahorrar en las comidas fuera de casa.

Métodos para ahorrar en la comida fuera de casa

Consejos para ahorrar cuando tienes que comer fuera de casa
Los snacks y bocadillos también son un gran gasto. Evítalos lo más que puedas.

Tips para ahorrar al comer fuera de casa

En más de una ocasión nos vemos en un dilema: queremos cuidar de nuestro dinero, pero debemos comer fuera de casa. Ya sea en la oficina, andando por la calle o en cualquier situación, comer fuera no tiene por qué significar un gasto importante, ni tampoco que debamos recurrir a malos hábitos para nuestra salud, como comer chatarras o nada, esperando la llegada a casa.

Quienes almuerzan en la oficina saben bien del valor y de la importancia de la vianda. Preparar tus comidas en casa y llevarlas contigo al trabajo es un hábito que no sólo te permite ahorrar en la compra de alimentos rápidos, sino también cuidar de tu salud, evitando las chatarras, y disfrutando de un almuerzo delicioso con verdadero sabor de hogar.

Prepara tus viandas

Una buena forma de ahorrar es dedicar un día a la semana para preparar gran cantidad de platillos, y conservarlos luego en el freezer, para dividirlo y llevarlo al trabajo en recipientes plásticos que sean livianos y reusables.

Lo mismo vale para las bebidas. A veces recordamos llevar la comida, pero luego no tenemos nada para beber. Allí recurrimos al consumo de agua del grifo, quizás a comprar una botella grande de bebida y compartirla con los compañeros del trabajo, o a la compra de agua embotellada, que es mucho más saludable y económica que las bebidas gaseosas.

Pero a la hora de ahorrar debemos ir un paso más allá. Por ejemplo, reutiliza las botellas de agua para rellenarlas con agua de tu casa, compra agua embotellada en grandes recipientes de 3 o 5 litros, o adquiere un filtro para el grifo, obteniendo así agua saludable.

Lleva tus bocadillos

El café de media mañana o de media tarde es innegable para quienes trabajan fuera de casa. Es un gasto mínimo, seguro, pero a la larga sigue siendo un gasto de dinero. Al igual que lo haces con el agua o la bebida para el almuerzo, puedes preparar tu propio café y llevarlo contigo en un termo o en una botella conservadora. Así, este placer también evitará un costo extra.

Los snacks, los bocadillos y las meriendas también son un gran gasto, cuando sumamos los valores de sus múltiples compras. Evítalos lo más que puedas, y reemplázalos por frutas frescas y desecadas, o por bocadillos saludables.

Finalmente, recuerda que los clubes de membrecía y algunos sitios ofrecen descuentos por sus registros. En Internet podrás hallar cupones de descuentos para locales de comidas y restaurantes, que alivianarán tu gasto cuando debas recurrir a sus servicios.

"Una buena forma de ahorrar es dedicar un día a la semana para preparar gran cantidad de platillos, conservarlos en el freezer para luego llevarlos al trabajo."

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"Al igual que haces con la bebida del almuerzo, puedes preparar tu propio café y llevarlo contigo."