Ventajas y desventajas en premiar a tu hijo para que cumpla una tarea

Si estas acostumbrada a premiar con golosinas u otras recompensas a tu hijo para que haga alguna tarea, puede que este sistema no sea del todo beneficioso.

Educar al niño con premios

Los dulces no son el mejor premio

Muchas veces, como primer recurso o porque ya se nos acabaron las ideas, le repetimos a los niños que si hacen lo que deben serán premiados con dulces o dinero.

Bueno, claro, es efectivo, seguramente lo has intentado alguna vez y te diste cuenta que si la recompensa es en caramelos, chocolates o bollería, la respuesta es eficaz e inmediata, pero... esto puede no ser bueno para el niño por varios motivos.

Primero porque el exceso de confituras y golosinas daña los dientes, el estómago y el apetito. Además, se les crea un concepto errado sobre los alimentos y las tareas asociadas, ya que si por comer pescado o hacer las labores le das algo muy rico, es que el esfuerzo o el sabor debe ser muy feo.

Otro de los puntos en contra es que si habitualmente, cada vez que el niño tiene que hacer algo que sabes le cuesta o no le gusta, lo premias con dulces, no sólo pasará casi todo el día comiendo mal, sino que le estas enseñando a exigir un premio por hacer lo que corresponde o es su obligación.

Recuerda que el exceso de azúcares puede provocar problemas más serios que una caries, porque provocan aumento de peso, disminución de vitaminas y minerales o descontrol en los niveles de glucosa en la sangre, para nombrar los más comunes.

Cuando y como aplicar el sistema de educación con premios

Este sistema de educación con premios puede ser útil en algunas ocasiones muy especiales, cuando le pides al niño que haga algo distinto, fuera de sus labores habituales, por ejemplo. Como si fuera una tarea especial y específica que se hace por única vez, entonces merece una recompensa por haberse esforzado y hacer lo que se le ordena para cumplir con el encargo.

Quizás este sistema de premios no tendría que estar relacionado con la comida, existen otras formas de alentar a los niños para que coman saludable y prueben todos los alimentos.

Pero si no queda otra opción, e incluso para esas tareas especiales de las que hablamos, puedes optar por dulces caseros, por hacerle la comida que más le gusta, o por permitirle hacer alguna actividad que le guste, como jugar un rato más o mirar un poco más de TV.

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