Tips para resolver problemas de pareja

Si estas en un momento complicado con tu pareja, no debes apresurarte ni tomar el asunto a la ligera: hay modos de trabajar el conflicto para hacer nuestro mejor intento de preservar el matrimonio.

Mi matrimonio está en problemas, ¿qué hago?

¿Qué hacer si estas en problemas con tu pareja?

Hay muchas situaciones en la vida de una familia que pueden acarrear consecuencias que preferiríamos no experimentar. El ajetreo diario, el estrés, los conflictos, las diferencias en las opiniones respecto de la educación de los hijos son algunos de los causantes de que en muchos matrimonios aparezcan problemas, que sólo llevan a enfrentamientos, discusiones y el nacimiento de pensamientos sobre la separación.

Tips para resolver problemas de pareja
El diálogo es fundamental para resolver cualquier tipo de conflicto con tu pareja

Lo primero es el diálogo

Deja de lado tus enojos del día a día o lo que sea que esté causando en ti iras o pensamientos negativos. Procura tranquilizarte, y propón a tu pareja hacer lo mismo, para poder hallar un momento en el que puedan dialogar con respeto y abiertamente. Si tus niños ya van a la escuela, y sus trabajos y actividades lo permiten, elijan ese momento a solas para conversar en paz sobre qué es lo que está pasando entre ustedes.

A veces algo tan simple como expresar que es lo que sientes, y por qué lo sientes, además de tu propuesta sobre los cambios posibles puede solucionar gran parte del problema. También recuerda que debes hacer el espacio de confianza para que tu pareja haga lo propio. Escucharse y comprender de una manera empática y no emocional es el primer paso para la resolución de los conflictos en el matrimonio.

Terapia de parejas

Este es un buen recurso cuando el diálogo abierto y respetuoso no llega a buenos resultados. Hay muchas maneras de hacer terapia de parejas: una es la de acudir con un profesional especializado en la materia (y cuyos honorarios no causen aún más estrés en la familia), pero también se puede asistir a grupos de ayuda, realizar actividades recreativas los dos juntos, o también hacer psicoterapia y/o actividades que ayuden a liberar el estrés cada uno por su cuenta, para que al volver a unirse los ánimos estén ya más temperados.

Sea cual fuere la terapia que elijas realizar, con tu pareja o no, recuerda que hay ciertas cosas que se deben cumplir. También se aplicarán a tu momento de diálogo. Léelas, compréndelas, y recuérdalas a cada momento, pues te ayudarán a ser una esposa más feliz, con tus emociones mejor procesadas y liberadas, a todo momento:

Sé honesta. Tanto con tu pareja como también contigo. Habla sobre tus emociones tal y como las sientes, y sobre todo lo demás también. Ocultar, no explicar adecuadamente u obviar ciertos asuntos porque los consideras “difíciles” no será de ninguna ayuda.

Busca una solución, no causar más conflictos. Incluso cuando estés diciendo qué es lo que te hace enojar, hazlo de un modo que busque una solución, un cambio positivo para ambos. No dejes que las emociones te dominen: propón nuevas maneras de hacer las cosas, cambios por realizar, o nuevos comportamientos por cumplir, y no te enfades si tu pareja no acepta todas tus propuestas. Siempre y cuando ambos tengan la verdadera intención de “solucionar”, lograrán llegar a un acuerdo sobre alguna de estas ideas.

Establezcan un objetivo, y un tiempo. Esto es, quizás, lo más difícil de todo. Si van a hacer terapia de parejas, determinen en la primera sesión durante cuánto tiempo la harán. Esto los mantendrá enfocados y motivados hacia lograr una buena resolución, en lugar de convertirse en una muleta que sólo disimule una evidente cojera emocional entre ambos. Sé realista en esto: Roma no se construyó en un día, tampoco tu matrimonio y mucho menos la resolución de un conflicto.

Perdona. Perdona a tu pareja por sus errores, aunque no los admita. Perdónate a ti misma por tus fallas y desaciertos. El perdón es liberador y, pase lo que pase, es lo que te ayudará a dejar el pasado atrás. Ya sea que logren solucionar sus conflictos o no: volver a revivir estas emociones mediante el rencor sólo te hará enfermar física y emocionalmente.

"No dejes que las emociones te dominen: propón nuevas maneras de hacer las cosas, cambios por realizar, o nuevos comportamientos por cumplir."

'

"La terapia de parejas es un buen recurso cuando el diálogo abierto y respetuoso no llega a buenos resultados."

Acepta. Tanto el conflicto como su resolución. Acepta que tu pareja no es perfecta, y acepta que tú tampoco lo eres. Son dos personas, humanos, con defectos y falencias, que han elegido recorrer juntos el camino de la vida. A veces se equivocarán, a veces fallarán en sus roles: lo importante es seguir hacia el futuro, intentando ser cada día mejores, con respeto y con amor, en cualquier situación que la vida ponga en sus caminos.