Cómo soldar con estaño

Soldaduras con estaño

En el artículo "Cómo hacer una soldadura por arco eléctrico" aprendimos el sistema de soldadura más común para piezas metálicas grandes. En esta ocasión, vamos a ver cómo soldar piezas más pequeñas con estaño.

El estañado es un modo de soldadura ideal para realizar pequeñas reparaciones en nuestros electrodomésticos, cables, etc. El modo de proceder es impregnando estaño fundido en el objeto a soldar, de forma que al endurecer éste, quede fijado a un segundo objeto.

La elección del soldador de estaño

En este caso, no hay demasiados problemas a la hora de elegir el soldador, puesto que su única función es calentar el estaño. Por ello, incluso podemos hacernos con uno económico que encontremos en casi cualquier bazar del tipo chino, supermercados, etc.

Eso sí, si vamos a trabajar a menudo con él, siempre es recomendable buscar uno de mayor calidad, ya que los económicos suelen tener una vida útil muy corta. Además, hoy en día hay soldadores que disponen de calentamiento rápido, por lo que apenas tendremos que esperar unos pocos segundos para poder empezar a trabajar.

Elementos necesarios

Para proceder a soldar dos o más piezas, además del soldador necesitaremos estaño. Pero hay otros aditivos que pueden facilitar el soldado, como son ácidos o pastas. No obstante, no son compuestos imprescindibles para realizar una buena soldadura, por lo que el hacernos con ellos dependerá de cada uno. Además, estos productos son más difíciles de encontrar y más caros; deberemos acudir a sitios especializados para poder hacernos con ellos.

También puede ser aconsejable utilizar unos guantes de protección que no sean excesivamente gruesos, ya que al tratarse de una operación de precisión, deberemos contar con el máximo tacto posible. La razón de llevar unos guantes es porque muchas veces, por descuidos, es posible que nos produzcamos quemaduras al estar trabajando con un soldador a alta temperatura.

Cómo soldar con estaño

Soldar con estaño es realmente fácil, aunque suele ocurrir que los lugares donde vamos a realizar la soldadura sean de difícil acceso o nos permita un área de trabajo muy limitada, por lo que en estos casos deberemos ser meticulosos. Por ejemplo, si vamos a soldar un cable a un circuito electrónico y contamos con un espacio muy pequeño, puede que el estaño se extienda demasiado y provoque cortocircuito, echando a perder la pieza.

Antes de tocar el estaño, deberemos lavarnos bien las manos, eliminando toda la suciedad o grasitud que se encuentre en ellas, ya que este es uno de los mayores enemigos de la soldadura con estaño. Si tocamos el estaño con las manos sucias, es posible que la grasa estropee no sólo la soldadura que vamos a realizar, sino también las futuras soldaduras, ya que la grasa seguirá presente en él durante mucho tiempo.

Siguiendo con la meticulosidad, será imprescindible preparar la zona de trabajo de modo que podamos proceder de la forma más cómoda posible. De este modo no sólo conseguiremos un mejor resultado, sino que evitaremos posibles quemaduras.

Para practicar, podemos tomar dos trozos de cable de cobre y unirlos. Preparamos ambos extremos, cortando el plástico con un cutter y dejamos fuera las secciones de cobre necesarias en cada uno de los cables.

Para que no se quede la soldadura desperdigada, es recomendable retorcer los hilos de cobre de ambos cables con el fin de que formen un único cuerpo. Además, de este modo se consigue trabajar en una sección más reducida, además de evitar los desagradables cortocircuitos que se pueden generar por quedar un cable suelto y en contacto con otros elementos.

Para proceder, encendemos el soldador y esperamos un rato para que se caliente completamente. Para saber cuándo es el momento de soldar, podemos acercar un poco de estaño a la punta, si lo derrite, ya estará preparado.

En primer lugar, calentaremos las puntas de cobre con el soldador para asegurarnos una buena temperatura en todos los elementos. Los unimos acercando ambas puntas y ponemos un poco de estaño encima, ayudados por el rollo de estaño. Lo posamos y calentamos con el soldador, hasta que tengamos el estaño suficiente, que será el momento de retirar el rollo de estaño. Ahora sólo tendremos que esperar a que se enfríe por sí solo. Si aceleramos el enfriado, es posible que el estaño no adquiera las propiedades necesarias para transmitir la electricidad, por lo que deberemos quitarlo y volver a soldar.

Si tenemos que repetir una soldadura, podemos deshacer la anterior tan sólo aplicando calor con el soldador, haciendo que el estaño se derrita.

Cuando la soldadura esté hecha, deberemos esperar a que el estaño pierda el brillo antes de mover la unión, ya que de lo contrario desharemos todo el trabajo.

Si deseas leer más artículos similares a Cómo soldar con estaño, te sugerimos que visites nuestra sección Reparaciones y Mantenimiento.

Esta nota te fue útil?
25 valoraciones.
El 60% dice que es útil.

Si te gustó compártelo o publícalo en tu red social