Cómo reconocer las supersticiones sobre alimentos

Cómo reconocer las supersticiones sobre alimentos

Los alimentos como frutas, ingredientes, e incluso los utensilios de cocina, son también objeto de leyendas y supersticiones. ¿Aprendemos un poco de ellas?

Cómo reconocer las supersticiones sobre alimentos

Puede que las supersticiones y las creencias populares no sean algo de nuestro interés. Sin embargo, nunca está de más conocerlas, para anticiparnos a los comportamientos de otras personas. Veamos algunas de las más populares supersticiones referidas a los alimentos y a las comidas.

Puede que vayamos a comer a lo de un amigo, y que observemos que él reserva las cáscaras de la cebolla en lugar de tirarlas a la basura. Ello se debe a que una fuerte creencia dice que las cáscaras de cebolla se han de arrojar al fuego, mientras se formula un deseo. También puede que veamos a nuestro amigo destrozar la cáscara de los huevos cocidos. No es una manía: es una creencia popular que dice que las cáscaras de los huevos cocidos (y las de los crudos también) se deben romper todo lo posible antes de ser arrojadas a la basura, para evitar la mala suerte.

Las frutas tienen sus propias supersticiones, y quizás las manzanas sean las privilegiadas en este mundo. Se dice que se debe sembrar y cultivar sólo cuando haya un manzano en flor en el terreno, puesto que de otra forma los cultivos no prosperarán.

Cómo reconocer las supersticiones sobre alimentos
Cómo reconocer las supersticiones sobre alimentos

También hay supersticiones populares que dicen que si logramos partir en dos mitades una manzana sin quebrar ninguna de sus semillas, se te concederá un deseo referido a lo romántico. Y si no formulaste ningún deseo, este corte prolijo indica la llegada de un nuevo amor a tu vida. En cambio, si la manzana se partiera o sus semillas se rompieran, se cree que hay mala suerte aproximándose a tu vida.

No sólo los ingredientes y frutas son objetos de superstición, también lo son las comidas y los utensilios, incluso la cubertería. Por ejemplo, si durante la comida (o en cualquier momento) se cae un cuchillo, se cree que llegará la visita de un caballero. Si, en cambio, se cayera un tenedor, la visita será por parte de una mujer. Tampoco se debe cruzar los cubiertos sobre los platos o las mesadas, en particular los cuchillos: si cruzamos dos cuchillos, estaremos atrayendo las peleas y discusiones.

>Las actitudes durante las comidas también son objeto de supersticiones. Por ejemplo, la creencia popular dice que quien canta antes del desayuno, llorará por la tarde, y quien silba en la mesa de comer, tendrá problemas tormentosos de salud en poco tiempo. Por último, quien come de pie estará atrayendo la mala suerte.

Las supersticiones se transmiten con el tiempo y no tienen ningún rigor científico ni lógico, por lo tanto es importante no tomarlas muy en cuenta. Salvo que ocurran...